
argumentando que se produce una memorización de la forma-función en niveles iniciales de la IL, lo que no significa una
verdadera adquisición de dichas formas. Posteriormente tiene lugar la asociación de forma-función en niveles intermedios, de
ahí el menor número de errores, y por último, se produce la introducción de nuevas funciones más complejas en el nivel
avanzado y su consecuente nueva memorización forma-función sin reestructuración definitiva (Jiménez, 2012).
En resumen, durante el aprendizaje de lenguas afines como es el caso de español L2 para un italiano, la LM, por un lado,
es de gran ayuda y facilita de manera más rápida el proceso de aprendizaje, aunque, por otro lado, la mayoría de los errores
que se producen se deben a la influencia de la LM en las etapas iniciales. Posteriormente, en etapas sucesivas resulta difícil
erradicar esos errores pudiendo llegar a fosilizarse. Es decir, la interferencia es parte integrante de ese proceso entre las
estructuras de las lenguas afines, ya que los estudiantes suelen generalizar las semejanzas de ambas lenguas y crear sus
propias reglas, lo que les conduce al error. Por consiguiente, creemos que esa afinidad lingüística es un arma de doble filo,
puesto que facilita el aprendizaje en niveles iniciales, pero sin duda, termina siendo una barrera difícil de franquear en niveles
avanzados.
4. VALORES SEMÁNTICOS EN DIFERENTES ESTADIOS DE IL
Con el fin de dar claridad a este apartado, en primer lugar, se han expuesto los casos más significativos en los que los
valores semánticos que adquiere la preposición por han presentado un mayor número de aciertos, y se ha continuado con los
casos más significativos de para.
El corpus del estudio con italianos7 cuenta con un total de 260 usos correctos de por entre todos los niveles que incluyen
tanto los valores normalmente atribuibles a esta preposición como usos lexicalizados del tipo por ejemplo, por eso. Los casos
más representativos ocurrieron en contextos donde se expresaba la causa, usos lexicalizados, sensación de duración y
provisionalidad, y complemento agente. La causa (N=31) representó un 12% del total de los usos. Vemos también que en los
estudios de Guntermann (1992), Lafford y Ryan (1995), y Pinto y Rex (2006) el número de casos (N=10, N=9, N=22,
respectivamente) es alto. La causa es un valor semántico con una alta frecuencia de uso en el estudio de Pinto y Rex debido
a que se usa un cuestionario que incluye descripciones breves de situaciones seguidas de espacios en blanco que los
estudiantes tenían que rellenar según su propia versión. Dicho cuestionario contenía numerosas expresiones de gratitud que,
en cierto modo, elicitaban su uso. Hay un número de items con gracias por, que contiene la gran mayoría de ejemplos de
esta categoría. Sin embargo, existe un factor determinante a la hora de contabilizar y calcular el porcentaje de por: el mayor
número de usos correctos se produjo en los usos lexicalizados como por ejemplo y por eso (N=182) que supuso el 72% del
total. Este tipo de usos registró un número considerable en los demás estudios incrementando bastante dicho valor con
respecto a los demás. Cabe mencionar que en el corpus con muestras de italianos un sólo participante del nivel intermedio
registró 21 usos de por de los cuales 19 eran usos lexicalizados (por ejemplo).
El valor de sensación de duración y provisionalidad registró un número alto de aciertos en los estudios de Guntermann
(1992), Lafford y Ryan (1995), y Pinto y Rex (2006), pero sorprendentemente no en el estudio de Jimenez (2012) (N=1) que
representó un 0,4% del total de los usos correctos. En el estudio de Pinto y Rex se observa que el valor semántico más
frecuente de por es el de duración. Gunterman y Lafford y Ryan mencionaron en sus estudios que por con el valor de
duración en el tiempo no era aceptado por todos los nativos en todos los contextos. Sin embargo, tanto en el estudio de Pinto
y Rex como en el de Guntermann se da por aceptado (Estuve por tres semanas en Argentina). Muchos de los usos correctos
fueron, en gran parte, elicitados por el entrevistador mediante preguntas como ¿Por cuánto tiempo vives en Arizona? y
¿Qué hace usted por la mañana?. Según Lafford y Ryan, la repetición de parte de la pregunta en niveles iniciales es muy
frecuente en la adquisición de L2. Ellis (1986) llama a este fenómeno “imitación del modelo" 8, es decir, copiar
metódicamente parte o enteras unidades del discurso de un interlocutor. Este tipo de intercomunicación ayuda a fijar
expresiones en la mente del estudiante que más tarde servirán de base para la formación de reglas.
Se ha considerado igualmente relevante el valor de complemento agente ya que el estudio de Jiménez (2012) recoge un
total de 24 usos correctos en el corpus que suponen el 9,6% del total. En cambio, en los demás estudios no se observan
usos correctos en ninguno de los niveles de IL, lo que tampoco significa que todas las producciones de los estudiantes
anglófonos fueran incorrectas puesto que este valor no se menciona en absoluto en dichos estudios. Cabe la posibilidad de
que este tipo de contextos no surgieran durante el discurso de los estudiantes, donde por introduce el complemento agente,
ya sea en frases pasivas reflejas o perifrásticas, sin embargo, esto nos resulta insólito en la lengua inglesa que, como en
italiano, predomina la voz pasiva sobre la activa.