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Propuesta linguodidáctica para la comprensión de lectura basada en la
enseñanza estratégica
A strategic teaching-based proposal for reading comprehension in language
teaching
Selene Selva Guisandes
Universidad de La Habana (Cuba)
ssguisandes@gmail.com
Alejandro Antonio Gutiérrez Ramírez
Universidad de La Habana (Cuba)
agutierrez94@nauta.cu
RESUMEN
En este artículo se aborda la enseñanza explícita de las estrategias de lectura para desarrollar en los estudiantes
competencias metacognitivas de evaluación, planificación y regulación que mejoren su rendimiento en la
comprensión de lectura. Para ello se presenta una estrategia linguodidáctica llamada “enseñanza estratégica”,
compuesta por cuatro etapas en las que se implica de forma progresiva al estudiante en el uso consciente de las
estrategias para comprender textos escritos. Esta estrategia fue puesta en práctica en la Facultad de Lenguas
Extranjeras de la Universidad de la Habana a través de un estudio de caso monográfico que permitió demostrar
que una enseñanza explícita de las estrategias de lectura facilita la comprensión y trae consigo una mejoría en el
desempeño del estudiante.
Palabras clave: comprensión de lectura, metacognición, estrategia de lectura, enseñanza estratégica
ABSTRACT
This article deals with the explicit teaching of reading strategies aimed at developing metacognitive assessment
planning and regulation skills in students to improve their performance in reading comprehension. We present a
language-teaching strategy called “strategic teaching”, comprised of four stages, during which the student is
progressively involved in the conscious use of strategies to understand written documents. This strategy was
implemented at University of Havana School of Foreign Languages through a monographic case study that showed
that the explicit teaching of reading strategies makes the activity of comprehension easier and improves student
performance.
Keywords: reading comprehension, metacognition, reading strategies, strategic teaching
Revista Nebrija de Lingüística Aplicada a la Enseñanza de Lenguas ISSN 1699-6569
Vol. 13 Núm. 26 (2019) doi: 10.26378/rnlael132296
Recibido: 25/12/2018 / Aprobado: 12/02/2019
Publicado bajo licencia de Creative Commons Reconocimiento Sin Obra Derivada 4.0 Internacional
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1. INTRODUCCIÓN
La lectura reviste una gran importancia para el desarrollo intelectual y el enriquecimiento de
la cultura y el vocabulario. En el caso de la enseñanza de las lenguas extranjeras, esta
habilidad forma parte de las cuatro competencias comunicativas requeridas por el Marco
Común de Referencia para las Lenguas, además de favorecer la apropiación progresiva de la
lengua, las estructuras y la cultura extranjera. Sin embargo, numerosas investigaciones de
autores cubanos han demostrado el empobrecimiento de los hábitos de lectura de las nuevas
generaciones. En su artículo Leer, ¿para qué?, publicado en el diario cubano Juventud
Rebelde, L.M. Benítez afirma que, en Cuba, como en otros países, el desarrollo de las nuevas
tecnologías y de los medios audiovisuales va en detrimento del tiempo que se dedica a la
lectura (Benítez, 2014).
En consecuencia, las estrategias de lectura que antes desarrollaba cada lector de forma
natural y autónoma, son hoy precarias. Desde luego, estas deficiencias en la lengua materna
tienen una influencia sobre el aprendizaje de la lengua extranjera, pues el desarrollo de la
habilidad de lectura se apoya en la transferencia de estrategias existentes en lengua materna
a la lengua extranjera, así como en el desarrollo de otras que permitan un procesamiento
óptimo de la información, sobre todo porque se trata de lenguas de origen latino por lo que
muchas de las estrategias pueden ser utilizadas para comprender en ambas lenguas.
Con el objetivo de evaluar esta problemática y sus causas en el contexto de la Facultad
de Lenguas Extranjeras (FLEX) de La Universidad de La Habana, en un estudio precedente
los autores de la presente investigación realizaron una encuesta a una muestra de 17
estudiantes de Lengua francesa sobre sus concepciones acerca del proceso de comprensión
de lectura, sus dificultades y las estrategias que utilizan para que éste sea más eficaz. Este
estudio reveló que las estrategias empleadas eran poco variadas, usadas de manera
inconsciente y que la capacidad de los estudiantes para controlar su desempeño durante la
lectura era deficiente.
Muchos autores han formulado propuestas para mejorar estas dificultades a través del
entrenamiento de las estrategias de lectura. A partir de los aportes de la psicología cognitiva,
algunos han evaluado la metacognición y su influencia sobre la calidad del proceso de lectura.
En su estudio Aspects métacognitifs dans l’apprentissage de la lecture-compréhension”
(2002), Eme y Rouet sostienen que
la comprensión de textos y documentos complejos, requiere, además de competencias
psicolingüísticas, un conjunto de competencias metacognitivas que comprenden el
conocimiento y el control del lector de sus propios procesos cognitivos (2002, Trad. del
autor).
Esta noción fue abordada por primera vez por Flavell (1981) quien la definió como “los
conocimientos que tiene el individuo sobre sus propios procesos cognitivos, sus resultados y
todo lo que afecta, por ejemplo, las propiedades necesarias para el procesamiento de
informaciones y datos” (1981: 35, Trad. del autor).
La Metacognición permite pues al lector reflexionar sobre sus propios procesos
cognitivos y controlarlos con el fin de regularlos y modificarlos en función del progreso y los
resultados del aprendizaje. Según Jacob & Paris (1987), el ejercicio de la Metacognición hace
posible el control de los procesos cognitivos en tanto engloba tres dimensiones fundamentales
del comportamiento estratégico: la evaluación, que permite que el individuo defina sus
objetivos, los recursos de los que dispone, así como sus fortalezas y dificultades; la
planificación, que comprende la selección de las estrategias a utilizar para cumplir el objetivo;
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y la regulación, que permite la modificación de la actividad en función de las dificultades
encontradas. La variable metacognitiva podría así garantizar el empleo consciente y regulado
de las estrategias de lectura en pos de garantizar una mejor comprensión de los textos que
deben analizar los estudiantes durante su formación.
Pero ¿cómo enseñar las estrategias de lectura y garantizar su utilización consciente?
Otros autores han investigado sobre el aprendizaje y el uso de las estrategias de lectura por
los estudiantes. Es el caso de Cejudo (1988) quien hace una descripción del uso de las
estrategias para comprender textos jurídicos en la Facultad de Derecho de La Universidad de
La Habana. Sin embargo, en la Facultad de Lenguas Extranjeras no existían estudios
precedentes sobre este tema.
Tomando como punto de partida las deficiencias que se derivan del empobrecimiento de
los hábitos de lectura en lengua materna y conscientes de que el “aprender a aprender” debe
formar parte de los pilares de todo sistema educativo, apostamos por una mayor participación
del profesor en el proceso de enseñanza-aprendizaje como premisa para la concepción de
una estrategia linguodidáctica que permitiera mejorar el desempeño de los estudiantes en
comprensión de lectura y garantizar su autonomía.
El objetivo de esta investigación es entonces la definición de la estrategia linguodidáctica
“enseñanza estratégica” y su adaptación al programa de estudios de la carrera de Lengua
Francesa de la FLEX, a fin de mejorar progresivamente la competencia de comprensión de
lectura de los estudiantes de dicha facultad.
Los autores parten de la idea de que la enseñanza estratégica permitiría al estudiante
adquirir no solo conocimientos metalingüísticos sobre sus propios recursos, sus dificultades
y las estrategias utilizadas en comprensión de lectura, sino también procesos de auto-
regulación que facilitan el control de la actividad de comprensión.
Con el objetivo de verificar esta hipótesis se consideró pertinente la realización de un
estudio de caso. Este estudio se inscribe en el paradigma de la investigación-acción, ya que
permite transformar una situación real al tiempo que se producen conocimientos teóricos
sobre esa transformación. Su objetivo es evaluar los aportes de la enseñanza estratégica en
el desarrollo de competencias y estrategias metalingüísticas a través del estudio cualitativo
de los datos recogidos.
1. MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL
Para concebir esta estrategia se tuvieron en cuenta los fundamentos teóricos sobre el proceso
de comprensión de lectura y sus características. Como actividad de construcción de sentido,
este proceso se divide en varias etapas y sub-competencias que responden a la progresión
de esta actividad y al grado de interacción entre lector y texto. Tres son las etapas de
explotación del texto: pre-lectura, lectura y post-lectura. En cada una de ellas se pueden
realizar actividades y emplear estrategias que faciliten el procesamiento de la información.
Tres son también las sub-competencias que determinan el grado de comprensión del texto:
competencia de base, competencia intermedia y competencia avanzada. Ellas determinan la
progresión de la actividad de lectura, que va desde la comprensión global hasta la detallada;
esta última incluye la información implícita y la intención del autor. Se concibió entonces el
gráfico siguiente para resumir las características del proceso de comprensión de lectura:
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Figura 1. Etapas y competencias del proceso de comprensión de lectura
Autores como Cejudo (1988) y Giasson (2011) presentan las principales estrategias
empleadas por los lectores eficaces, lo que no implica que no existan otras, pues cada
individuo desarrolla y utiliza las que más se adaptan a las características de su actividad de
comprensión y a los distintos tipos de textos a los que se enfrenta. Para esta investigación,
los autores decidieron hacer un inventario de las estrategias más utilizadas, organizadas de
acuerdo con las etapas del proceso de comprensión:
Etapas del proceso
de lectura
Estrategias de lectura
Pre-lectura
Anticipación: Hacer predicciones a partir del paratexto
Lectura a vuelo de pájaro
Movilización de los conocimientos previos
Lectura
Competencia
de base
Scanning: lectura rápida del texto
Decodificación de palabras y frases
Skimming: Identificar las ideas principales
Utilización del contexto para descifrar una palabra
desconocida
Análisis de las formación de las palabras
Competencia
intermedia
Dividir el texto en partes lógicas
Establecer la relación entre las frases y los párrafos
Interpretar el significado de los conectores
Interpretar la referencia (palabras que remplazan
otras)
Competencia
avanzada
Hacer inferencias
Interpretar el significado de las figuras de estilo
Comprender la información implícita a partir de la
lectura y de los conocimientos personales
Post-lectura
Resaltar las ideas principales del texto
Organizar la información en un esquema o un gráfico
Hacer un resumen o una síntesis
Hacer un comentario o una apreciación sobre la lectura
Tabla I. Inventario de estrategias de lectura según las etapas del proceso de comprensión
Proceso de
comprensión de
lectura Lectura
Competencia de base: Comprender la
información explícita del texto
Competencia intermedia:
Reconstruir la organización explícita del
texto
Competencia avanzada: Descubrir la
información implícita
Pre-lectura
Post-lectura
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Una vez descrito el proceso de comprensión y los factores que en él intervienen y ante
la necesidad de una mayor participación del profesor para desarrollar y entrenar las
estrategias de lectura en los estudiantes, fue necesario estudiar y definir una estrategia
linguodidáctica que permitiera la enseñanza explícita de estas estrategias.
1.1 Estrategia linguodidáctica
Una estrategia “tiene como propósito esencial la proyección del proceso de transformación
del objeto de estudio desde un estado real hasta un estado deseado” (Silverio, 2014). En el
ámbito de la pedagogía, una estrategia didáctica es un sistema de acciones y procedimientos
dirigido a la solución de un problema del proceso de enseñanza-aprendizaje. A partir de las
dificultades presentadas por los estudiantes, y puesto que diversas investigaciones refieren
que los procesos metacognitivos se pueden modificar por medio de la enseñanza (Bender-
Mazurczak, 2012), se entiende la estrategia linguodidáctica como un sistema de acciones y
procedimientos, concebido de manera consciente e intencionada, sobre fundamentos
lingüísticos, didácticos, psicológicos y filosóficos, y dirigido a desarrollar la(s) competencia(s)
comunicativa(s) del estudiante durante el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lengua
extranjera.
2. ENSEÑANZA ESTRATÉGICA: UNA ESTRATEGIA LINGUODIDÁCTICA PARA
MEJORAR LA COMPRENSIÓN DE LECTURA
Entre las estrategias para la enseñanza de la lectura propuestas por los distintos autores, la
enseñanza estratégica ofrece numerosas ventajas en cuanto al desarrollo de habilidades en
los lectores con dificultades. Según Tardif (1992), la enseñanza estratégica es un modelo de
enseñanza eficaz que ofrece a los estudiantes con dificultad las herramientas para controlar
su aprendizaje.
Un estudio realizado por Bender-Mazurczak (2012) pone en práctica la enseñanza
estratégica para enseñar la lectura en lengua materna a estudiantes de una escuela primaria.
Este trabajo arrojó resultados favorables en cuanto al desempeño de la muestra en el proceso
de comprensión. Teniendo en cuenta la analogía que existe entre los aprendices debutantes
de una lengua extranjera y los niños que empiezan a leer en lengua materna, se consideró
pertinente el estudio y adaptación de este modelo de enseñanza a las clases de Lengua
Francesa de la FLEX.
A través de la enseñanza estratégica se busca lograr resultados que vayan más allá de
la mera adquisición o transmisión de los conocimientos. La toma de consciencia de los
procesos y estrategias a utilizar por los estudiantes resulta de gran importancia. El
instrumento de la enseñanza estratégica es la enseñanza explícita, definida como la
formalización de una estrategia de enseñanza que se estructura en etapas y secuencias
fuertemente integradas (Gauthier, Bissonnette y Richard, 2007). La utilización del término
explícito hace referencia al hecho de que se busca explicitar, hacer visible, guiar, ya se trate
de los objetivos de la clase o de los mecanismos cognitivos puestos en marcha en la resolución
de problemas. Entonces, la enseñanza explícita se distingue de la enseñanza tradicional por
el nivel de explicitación que se da a los estudiantes. Los procesos relacionados con lo que el
alumno hace durante su lectura y las estrategias que dan cuenta de la manera en la que el
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alumno organiza o elabora el material presentado son entonces las bases de la enseñanza
estratégica aplicada a la comprensión de lectura.
Es necesario también resaltar que esta estrategia tiene en cuenta tres tipos de
conocimientos en el aprendizaje para la transferencia máxima de conocimientos, definidos
por Giasson (2011): los conocimientos declarativos (el qué); los conocimientos
procedimentales (el cómo) y los conocimientos condicionales (el cuándo y el porqué) por lo
que el profesor debe intervenir directa y explícitamente en el aprendizaje de dichos
conocimientos.
En el caso de la comprensión de lectura en lengua extranjera, competencia que exige
una práctica sistemática, la utilización de esta estrategia resulta una propuesta innovadora y
útil pues garantiza la trasferencia de los conocimientos a la memoria a largo plazo a través
de la explicitación y la sistematización de los procesos cognitivos del profesor, que es un
lector experto. Es recomendable poner en práctica esta estrategia al comienzo de cada clase,
y para desarrollar cada sesión, el profesor deberá disponer de tres textos (o fragmentos de
texto) que permitan hacer uso de la estrategia en cuestión, seleccionada de antemano por
éste. Además, deberá contar con las condiciones de utilización de la estrategia escogida (el
qué, el mo, el cuándo y el porqué de la utilización de la estrategia). Habiendo entonces
garantizado los instrumentos pedagógicos y el contenido, la sesión de enseñanza estratégica
comienza por la etapa de la modelación, luego la práctica guiada, la práctica autónoma y
finalmente la objetivación (Bissonnette y Richard, 2001).
2.1 Etapas de la enseñanza estratégica
- La modelación
En esta etapa, el profesor realiza una presentación o demostración de la estrategia a
través de la ejecución de una actividad real de comprensión delante de los estudiantes,
haciendo todo lo posible por explicitar todo razonamiento implícito. En otras palabras, el
profesor debe decir en alta voz todo lo que sucede en su cabeza mientras realiza la actividad
a fin de que los estudiantes vean y escuchen los procesos cognitivos de un experto. No sólo
es necesario, durante esta etapa, explicar las estrategias que el profesor utiliza sino también
el uso concreto que hace de ellas durante la comprensión de texto. El profesor se hará
preguntas constantemente a las cuales dará respuesta para reflejar la progresión de su
pensamiento, o sea, de sus procesos cognitivos.
- La práctica guiada
Esta es una etapa intermedia compuesta por ejercicios encaminados a sistematizar el
empleo de la estrategia a partir de la imitación del modelo observado durante la primera
etapa. Los alumnos realizan actividades similares a las realizadas durante la modelación y el
profesor los guía y supervisa al mismo tiempo que les hace preguntas sobre sus procesos
cognitivos, les propone retroacciones y estimula el intercambio entre los estudiantes.
- La práctica autónoma
En esta etapa, el estudiante trabaja solo y pone en práctica lo que ha visto hacer durante
la modelación y la práctica guiada. Esto permite consolidar el aprendizaje y automatizarlo
para liberar la memoria de trabajo: los conocimientos son transferidos a la memoria a largo
plazo, lo que garantiza su reutilización en el futuro.
- La objetivación
La objetivación es una especie de balance de todo lo realizado durante las etapas
anteriores, pues verbalizar lo que los estudiantes han aprendido permite la conceptualización
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de lo que es importante memorizar, fijar. Los alumnos mencionan los elementos que deben
fijarse luego de la actividad de aprendizaje que acaba de ejecutarse. Se trata entonces de
una actividad metacognitiva.
2.2 Los principios de la enseñanza de las estrategias
El análisis de la bibliografía sobre la enseñanza de las estrategias arrojó que su
funcionamiento concreto en las clases depende del profesor y de las características del grupo.
Sin embargo, según Giasson (2011), existen principios que deben regir la enseñanza de las
estrategias, de los cuales hemos escogido los que se adaptan mejor al contexto de nuestra
facultad. Estos principios van a regular la aplicación de la enseñanza estratégica.
- Enseñar las estrategias explícitamente: Puesto que la utilización inconsciente de las
estrategias de lectura, inherente a los lectores en lengua materna y en lengua extranjera,
no garantiza una buena comprensión, la enseñanza estratégica contempla la explicitación
de las estrategias y de sus condiciones de utilización, con el fin de incitar a los estudiantes
a utilizarlas de manera consciente.
- Presentar las estrategias como herramientas: Las estrategias no deben desviar la
atención de los estudiantes de la comprensión del texto. El profesor debe garantizar que
estos conciban la comprensión como una actividad de construcción de sentido que puede
volverse más fácil gracias a un uso flexible de las estrategias. Del mismo modo, la
enseñanza debe permitir que los estudiantes sean conscientes de las estrategias que ya
utilizaban y que escojan las que más se adapten a las características de su actividad de
lectura. Si perciben las estrategias como herramientas de las que pueden disponer,
entonces éstas los ayudarán a convertirse en mejores lectores.
- Enseñar las estrategias en situaciones auténticas: Algunos estudios han demostrado que
la mayoría de los profesores enseñan las estrategias en contexto de lectura, pero a
menudo sucede que aíslan la estrategia para explicarle a los estudiantes cómo emplearla
en otras situaciones. Por ello, se aconseja utilizar pequeños fragmentos de textos para
introducir la estrategia, aunque se les dará más importancia a las situaciones auténticas
de lectura, en las cuales se podrá ilustrar de forma más natural su utilización.
- Enseñar las estrategias de manera integrada: No basta con conocer las estrategias y
saber utilizarlas para ser un buen lector. El lector estratégico sabe coordinarlas y
adaptarlas a las características del texto y de la actividad. Con este fin, la enseñanza
debe garantizar la integración de las estrategias como lo haría el lector experto en una
situación auténtica.
3. EXPERIMENTACIÓN: ESTUDIO DE CASO
Luego de haber analizado las diferentes etapas de la estrategia, los autores estimaron
conveniente adaptarla a los estudiantes de lengua francesa de la FLEX y verificar su
efectividad en el proceso de comprensión de lectura. Para ello, se realizó un estudio de caso
monográfico con una estudiante del curso preparatorio, primer año de estudios de la FLEX,
en el que durante dos semestres de estudios de la lengua el estudiante demuestra si tiene
las aptitudes para su futuro desempeño como traductor, intérprete y/o lingüista. A esta
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estudiante se le llamó Z; su trayectoria y rendimiento académico la situaban entre los
estudiantes promedios de su clase. Z cursaba el segundo semestre del curso preparatorio,
por lo que había recibido más de 260 horas lectivas de Lengua Francesa. Aunque un estudio
que incluyera una muestra mayor podía ofrecer informaciones relevantes sobre la validez de
la estrategia, se trabajó con una sola estudiante debido al tiempo del que se disponía para la
investigación y a los requerimientos de los métodos de recopilación de datos.
Este estudio de caso fue divido en tres etapas: la primera, la aplicación de un test de
diagnóstico para medir el desempeño de Z en cuanto a la comprensión de lectura; la segunda,
la aplicación de la estrategia con la estudiante y finalmente, la aplicación de un segundo test
a fin de comparar sus resultados con los del primero y evaluar la efectividad de la enseñanza
estratégica.
3.1 Aplicación del test de diagnóstico
Z fue sometida a un test para medir su desempeño durante el proceso de lectura. El objetivo
general del test era describir el proceso de comprensión de lectura de Z y medir
cualitativamente su empleo de las estrategias de lectura y metacognitivas. Como objetivos
específicos nos propusimos estudiar las estrategias de lectura utilizadas por la estudiante e
identificar cuáles de ellas utilizaba de manera consciente y cuáles de manera inconsciente.
Se seleccionó un texto titulado “Le trafic des animaux” de no más de 500 palabras
extraído de Godbout, Turcotte y Giguère (2015), adaptado al nivel de la estudiante, con un
vocabulario sencillo y estructuras gramaticales en correspondencia con las horas lectivas que
ella había recibido. El texto estaba acompañado de un cuestionario de diez preguntas (13
incisos en total) para demostrar la comprensión de la estudiante. Cada pregunta requería el
empleo de una estrategia de lectura diferente (ver Anexo 1).
Se le asignaron 45 minutos a la estudiante para leer el texto y responder a las preguntas
y el método de corrección utilizado fue el de “respuesta aceptable” (Koda, 1988), pues en
esta investigación el objetivo esencial era el uso de las estrategias de comprensión y no la
exactitud de las respuestas del estudiante.
La estudiante respondió 11 de los 13 incisos dentro del tiempo asignado para la
realización de la actividad y empleó las estrategias más comunes como el skimming y
scanning, la relectura cuando no comprendía un pasaje y el uso del contexto para encontrar
el significado de una palabra desconocida. Su desempeño fue bastante bueno en lo que
respecta a la decodificación de las palabras y las oraciones. Además, fue capaz de entender
el sentido global del texto y de reproducirlo con sus propias palabras (ver Anexo 1).
Luego de la realización de la actividad, se grabó por medio de un dispositivo digital una
entrevista corta en lengua materna a la que llamamos un protocolo oral, lo que permitió
conocer las opiniones de Z con respecto a su proceso de comprensión a fin de evaluar también
su actividad metacognitiva (ver Anexo 4).
De todo ello se concluyó que los procesos de control y regulación de Z fueron más bien
débiles, lo que se deriva de una falta de conocimientos metacognitivos. La estudiante tuvo
dificultades para identificar qué podría haberla ayudado a entender. Su selección de las
estrategias de lectura fue aleatoria e inconsciente. Entre las estrategias empleadas,
identificamos sólo dos que fueron utilizadas conscientemente: la relectura y el uso del
contexto. Además, a la estudiante le fue difícil evaluar su actividad y su desempeño e imputó
todas sus dificultades al desconocimiento del vocabulario. Tampoco fue capaz de verbalizar
sus procesos cognitivos durante la actividad de comprensión.
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3.2 Enseñanza estratégica
El objetivo de esta etapa era facilitar la adquisición y el manejo de estrategias cognitivas y
metacognitivas para mejorar la lectura a través de la explicitación de los razonamientos de
un lector eficaz y el acompañamiento del profesor durante el proceso de comprensión. Para
ello se aplicó la estrategia linguodidáctica “enseñanza estratégica” respetando sus cuatro
etapas.
Para esta parte del estudio de caso, se utilizó la clasificación de Bissonnette y Richard
(2001) para enseñar de manera explícita 4 estrategias de lectura. Para ello, Z fue sometida
a dos sesiones durante las cuales se trabajaron dos estrategias respectivamente,
seleccionadas por su importancia para la eficacia de la comprensión:
1. anticipar: una estrategia que pertenece a la pre-lectura pero que puede ser igualmente
utilizada durante la lectura para hacer predicciones e hipótesis y aumentar la rapidez del
proceso de comprensión;
2. utilizar el contexto para encontrar el significado de una palabra: una estrategia que
pertenece a la etapa de lectura y que constituye una de las estrategias más importantes
pues posibilita la inferencia del significado de la palabra a partir de las ideas que la
rodean;
3. analizar la formación de la palabra: una estrategia que posibilita la comprensión de una
palabra a partir de sus indicios léxico-sintácticos y morfológicos. Este procedimiento
permite sacar el significado de una palabra desconocida a través del análisis de su
estructura;
4. hacer deducciones e inferencias: una estrategia que pertenece a la lectura avanzada. A
través de su empleo, el estudiante puede leer entre líneas e interpretar la intención del
autor. Es una estrategia imprescindible para la comprensión global del texto.
Se escogieron estas estrategias pues permiten leer más rápido y más eficazmente. No
es menos cierto que se encuentran entre las más utilizadas por los estudiantes, pero no son
utilizadas, en la mayoría de los casos, de manera consciente. Los conocimientos declarativos,
procedimentales y condicionales sobre estas estrategias de lectura, su empleo y su influencia
en el proceso de comprensión hacen que el lector sea capaz de gestionar su actividad de
lectura de manera consciente y autónoma.
Las sesiones de enseñanza estratégica se realizaron a través de situaciones de
enseñanza-aprendizaje en un total de 2 sesiones de 30 minutos cada una. Para la enseñanza
de cada estrategia, se respetaron las cuatro etapas de la estrategia linguodidáctica y para
ello se utilizaron pequeños fragmentos de textos preparados de antemano a fin de que Z
pudiera apropiarse de las estrategias a través de textos diferentes cada vez.
Los autores, en el rol de profesor, disponían como material de una presentación de
diapositivas con 12 fragmentos de texto extraídos del estudio “Stratégies de lecture pour
comprendre ce que tu lis” del Centro FORA (2013). Para el contenido teórico y la descripción
del proceso de comprensión, se utilizó un estudio sobre el proceso de comprensión de lectura
realizado por los autores con anterioridad.
Antes de comenzar la primera sesión, el profesor le explicó a Z el acto de leer y la
comprensión como un objetivo primordial de la lectura, así como los factores que intervienen
en el proceso. También se le ofreció información sobre las condiciones de utilización de la
estrategia (qué, por qué, cuándo, cómo). Luego, con cada estrategia el profesor modelaba
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(modelación) y realizaba una demostración a través del análisis de un fragmento de texto. El
profesor se aseguraba de explicitar todo razonamiento apoyándose en preguntas y
respondiéndolas, siempre en voz alta (ver Anexo 2).
En un segundo momento, el profesor acompañó a la estudiante durante la ejecución de
una actividad similar. Esta vez, la estudiante tenía un rol más activo. El profesor le presentó
un nuevo texto con características similares al anterior y le hacía preguntas con el fin de guiar
su actividad de comprensión y de obtener informaciones sobre sus procesos cognitivos,
corregía los errores de Z y daba explicaciones adicionales siempre que era necesario (ver
Anexo 2).
Finalmente, Z trabajó sola con un último fragmento. Esta vez el texto estaba
acompañado de preguntas para guiar la atención de la estudiante y encaminarla a usar la
estrategia en cuestión. Y siempre, para terminar, Z describía el proceso y evaluaba su
desempeño (ver Anexo 2).
De este proceso resultó que además de las informaciones teóricas sobre las estrategias
de lectura, Z pudo presenciar la demostración de la estrategia con la cual se iba familiarizando
progresivamente hasta al fin emplearla de manera autónoma. En todo momento fue capaz
de responder a las preguntas propuestas para verificar la comprensión y el empleo de la
estrategia durante la práctica autónoma. Así, más que procesos mentales inconscientes, las
estrategias de lectura se convirtieron, para Z, en herramientas que ahora podrá utilizar
conscientemente.
3.3 Test de evaluación
Luego de haber asistido a las dos sesiones de enseñanza estratégica, Z se encontraba en
condiciones de someterse a un segundo test que tenía como objetivo evaluar su proceso de
comprensión de lectura, medir cualitativamente sus estrategias cognitivas y metacognitivas,
así como comparar los resultados con los del primer test para validar la estrategia
linguodidáctica. El objetivo específico era evaluar sus procesos cognitivos (evaluación,
planificación y regulación).
En esta etapa, se le aplicó un test similar al anterior. El documento se titulaba “La
pollution spatiale”, la complejidad lingüística, así como el número de palabras eran parecidos
a los del primer texto. Los instrumentos de medición, la cantidad de actividades e incisos, las
estrategias a utilizar, los métodos de corrección y el tiempo asignados también eran similares.
En esta ocasión, la estudiante respondió las 13 preguntas dentro del rango de tiempo
asignado a la actividad, con un 100% de respuestas correctas. Z empleó estrategias como el
skimming, scanning, la búsqueda de informaciones precisas, el uso del contexto para
encontrar el significado de una palabra, la identificación de la idea central, las inferencias, la
interpretación de la referencia, el análisis de la formación de las palabras y la organización
de la información en un esquema (ver Anexo 3).
Al final del segundo test, Z reveló en el protocolo oral que sentía una evolución de su
proceso de comprensión respecto al primer test. Ahora conocía las estrategias de lectura y
las utilizaba en correspondencia con las necesidades y los problemas de comprensión (ver
Anexo 4). Para organizar los resultados, estos se agruparon atendiendo a las tres dimensiones
de la Metacognición, es decir, la evaluación, la planificación y la regulación.
En cuanto a la evaluación, Z identificó los objetivos de la actividad y las características
del documento. Fue capaz de identificar también sus dificultades, sus fortalezas y debilidades
y de evaluar su desempeño durante la actividad. En lo que respecta la planificación, Z fue
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capaz de utilizar los recursos de los que disponía para comprender mejor. Sabía qué
estrategias utilizar en cada momento para solventar los problemas de comprensión.
Finalmente, a nivel de la regulación, Z pudo adaptar sus procedimientos y acciones a las
variaciones de la actividad y a los problemas que se presentaban. Se daba cuenta cuando no
comprendía y empleaba estrategias para descifrar las palabras desconocidas. Es decir, la
estudiante controlaba su proceso de comprensión y modificaba su actividad cuando era
necesario.
4. CONCLUSIONES
La enseñanza estratégica resulta pues una herramienta pedagógica que permite mejorar las
competencias de los estudiantes durante la comprensión de texto. Esta estrategia
linguodidáctica garantiza, no solo el conocimiento de las estrategias de lectura y sus
condiciones de utilización, sino también su empleo consciente y regulado.
Sin embargo, la participación limitada de una estudiante en las sesiones de enseñanza-
aprendizaje redujo las posibilidades de intercambio horizontal y transmisión recíproca de
conocimientos entre los estudiantes. Por ello, una aplicación a escala del grupo garantizaría
una interacción mucho más rica, así como la integración de las estrategias y su transferencia
a otras situaciones.
A modo de conclusión, es posible afirmar que la enseñanza estratégica tuvo una
influencia positiva en la calidad del proceso de lectura de Z. Constatamos una evolución de
sus conocimientos metalingüísticos en lo que respecta a las estrategias de lectura. Una
descripción más detallada de los procesos que pueden mejorar la comprensión de lectura, así
como el entrenamiento de las estrategias a partir de la explicación del proceso cognitivo de
un experto, garantizan entonces un mejor rendimiento de los futuros especialistas en lengua
extranjera de nuestro país en lo que respecta a esta competencia. Esto tendría un efecto
positivo en la realización de otras actividades necesarias para la formación de futuros
lingüistas, traductores e intérpretes egresados de nuestra institución.
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Quoi ?
Faire des prédictions à partir des indices du texte.
Pourquoi ?
Anticiper me permet de :
• réfléchir à mes connaissances sur le sujet ;
• me faire une idée globale du texte.
Comment ?
Avant ma lecture
- Je fais un survol du texte (titre, sous-titres, images…).
- J’active mes connaissances antérieures.
- Je me demande « Qu’est-ce que ces informations
m’apprennent sur le texte que je vais lire ?
Pendant ma lecture
- Je m’arrête quelquefois. Je fais des prédictions
(Je pense que… Je me demande si… Je gage que…).
- Je poursuis ma lecture.
- Je confirme ou révise mes prédictions au fur et à
mesure de ma lecture.
Quand ?
J’anticipe avant et pendant ma lecture.