
fin de valorar la correcta selección del centro se pide al director o persona del
equipo que nos atienda que responda a unas preguntas previas, como ya
comentamos en el apartado anterior, basadas en el número de inmigrantes
matriculados, su procedencia y tiempo de permanencia en España, para lo cual es
necesaria la consulta de algunos datos concretos, que nos permiten saber si
seguimos adelante con el estudio en el centro.
Por el momento podemos extraer conclusiones centradas en tres tipos de
instituciones educativas de la subdirección territorial Madrid-Este; en primer lugar,
centros urbanos y rurales de titulación pública y concertada que tienen Aulas de
Enlace de Primaria, de Secundaria o mixta; en segundo lugar, colegios e institutos
de zonas en los que la población inmigrante es numerosa, pero que no tienen Aula
de Enlace en sus instalaciones; y, por último, con el fin de contrastar los resultados
obtenidos en esta zona madrileña, se han analizado también algunos colegios
rurales y urbanos de zonas limítrofes de Castilla-La Mancha, en los que la política
educativa de integración de las familias inmigrantes es muy distinta.
4. ANÁLISIS DE RESULTADOS
Tras el análisis cualitativo de los datos recopilados mediante las entrevistas al
personal implicado en la docencia de alumnado con problemas de integración
sociolingüística se han podido extraer algunas conclusiones que pueden
consultarse en los trabajos de García López 2016, Cabedo Alférez 2017, De Loma
Romero 2017, Díaz Ruiz 2017, García Velasco 2017, Gómez Herrera 2017 y Ladrón
de Guevara 2017. El grupo GIELEN se encuentra preparando una publicación en la
que se recogen detalladamente los centros que han participado en el estudio, sus
políticas educativas y toda la información de materiales docentes y prácticas que
han querido compartir durante las entrevistas. De momento, reproducimos a
continuación las principales ideas expuestas en los anteriores estudios.
La mayoría de los centros, salvo los pertenecientes a poblaciones rurales, que
poseen un menor número de estudiantes matriculados por anualidad, cataloga
como alumnado con necesidades de integración sociocultural, y en algunos casos
lingüística, unos 150 estudiantes por año. No constituyen, sin embargo, un grupo
homogéneo, aunque se encuentra la misma casuística en gran parte de los centros
escolares de la zona rastreada; así, la mayoría de los alumnos, sobre todo, en
Infantil y los cursos más bajos de Primaria, ha nacido en España, sin que ello
conlleve pertenecer a familias integradas (lengua y cultura) en la sociedad que le
rodea. El grupo más nutrido, según nos informan los directores de los centros, lo
constituye el formado por familias pertenecientes a Europa del Este, sobre todo
rumanos, también búlgaros; en los últimos años han ido disminuyendo las familias
polacas en los centros estudiados; también los africanos, en especial marroquíes
y guineanos, abundan en las aulas, junto a los alumnos chinos que son muy
numerosos en todos los colegios e institutos de la zona Madrid-Este. Un grupo muy
especial lo constituyen los alumnos pertenecientes a familias de origen
hispanoamericano, con algunas diferencias culturales importantes, incluso
también relacionadas con su variedad de español.
Los profesores destacan las diferentes posturas que adoptan los colectivos de
inmigrantes según su procedencia. Las familias rumanas y búlgaras suelen
relacionarse con el resto de la comunidad educativa, aunque buscan momentos
para potenciar su propia cultura y enseñársela a sus hijos asistiendo a clases de
su lengua materna, de historia, hábitos y costumbres; los africanos suelen reunirse
en las iglesias evangelistas; mientras que los chinos muestran un escaso interés