encuentra en la evaluación de la capacidad comunicativa en diversos ámbitos:
laboral, educativo y social. En 1991, comienza a realizarse, formalmente, el HSK
en el extranjero y en 2004, España participa por primera vez, con solo 13
candidatos.
En 2009, Hanban presentó oficialmente el nuevo HSK, tras la publicación de
los cambios de diseño establecidos por el Grupo de Reforma del HSK adscrito al
Centro de exámenes oficiales chinos de la Universidad de Lengua de Pekín
(Wang, 2007). Al respecto, Yang y Zhang (2007) ya habían señalado la
necesidad de reformar el HSK, tomando en cuenta su diseño y contenido.
Según Hanban (2016), seis millones de estudiantes participaron en estos
exámenes de chino en todo el mundo en 2015. Como resultado, los
investigadores están muy preocupados por la validez y la fiabilidad de las escalas
de puntuación en estas pruebas de lenguaje estandarizadas. Ya la investigación
de Wang (2006) examinó la validez externa del HSK y concluyó que tiene alta
validez con respecto a su evaluación del rendimiento del lenguaje chino de los
estudiantes.
Los exámenes YCT son posteriores al HSK y no han sido investigados aún.
En 2004, Hanban desarrolló una nueva prueba estandarizada internacional de
competencia idiomática china para escolares (5-18 años), como examen de nivel
del aprendizaje de chino como lengua extranjera. Fue presentado, por primera
vez, en Singapur en noviembre de 2006, y participaron 400 candidatos con
edades comprendidas entre seis y ocho años de edad. En 2007, comenzó a
realizarse en diferentes países, pero fue en 2009 cuando se celebró, por primera
vez, en España y desde entonces ha aumentado el número de estudiantes.
Aunque la enseñanza de la lengua china en España ha progresado y los
exámenes YCT han logrado un fuerte impulso, los resultados obtenidos hacen
pensar que no se dispone de un diseño correcto del YCT. Con lo cual, esta
indagación intenta dar respuesta a esta cuestión y a la necesidad de
investigaciones empíricas que analicen estos errores de diseño que provocan
dificultades de comprensión y ofrezcan soluciones.
A la vista de lo anterior, se establecen las siguientes preguntas de
investigación:
1. ¿Cuáles son los problemas de comprensión que presentan los
estudiantes?
2. ¿Existen diferencias entre los exámenes de diversos años?
3. En el diálogo con los estudiantes, ¿qué dificultades han manifestado
durante la preparación de los exámenes y el uso del pinyin?
Para dar respuesta a estas cuestiones, nuestra exploración realiza un
análisis de necesidades que permite identificar el desfase existente entre el
estado actual de diseño del YCT2 y el que se aspira alcanzar a través de las
soluciones propuestas. Específicamente, en la enseñanza de lenguas, el análisis
de necesidades se establece como fase en el diseño curricular, el cual se
consolida en la etapa de los enfoques comunicativos (Munby, 1981; Richterich,
1985). Nuestra indagación quiere ser una contribución a la mejora de la
enseñanza de ChLE en un contexto internacional, específicamente en el IC de la
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Islas Canarias, España). La
necesidad de generar investigaciones basadas en la acción hará viable dar
respuestas a los distintos problemas de investigación que genera la evaluación
del mandarín en distintos contextos. Los resultados de nuestras indagaciones
tienen muchas implicaciones tanto para el desarrollo curricular como para la
formación de profesores (Tsung y Cruickshank, 2011; Gao, Liao y Li, 2014).