Avances tecnológicos en las herramientas lexicográficas y sus
repercusiones en la enseñanza del Español de los Negocios
Technological progress in lexicographic tools and its impact on
Spanish for Business teaching
Elisabeth Kölbl
Universidad de Ciencias Económicas y Empresariales de Viena
elisabeth.koelbl@wu.ac.at
Pilar Pérez Cañizares
Universidad de Ciencias Económicas y Empresariales de Viena
pperezca@wu.ac.at
Johannes Schnitzer
Universidad de Ciencias Económicas y Empresariales de Viena
johannes.schnitzer@wu.ac.at
RESUMEN
En un tiempo muy breve, la mayor oferta y mejora de las herramientas lexicográficas digitales
(diccionarios, traductores, etc.) han cambiado los hábitos de uso de estos recursos por parte de
los aprendientes de lenguas extranjeras. Con el objetivo de averiguar cuáles de estos recursos
se usan con mayor frecuencia y cuáles ofrecen mejores resultados, se diseñó una prueba en la
que se pidió a estudiantes universitarios de Español de los Negocios que tradujeran dos textos,
del español al alemán y viceversa, y que grabaran el proceso de traducción. Los datos de 67
informantes de lengua materna alemana muestran un uso cada vez más frecuente de
traductores automáticos en detrimento del diccionario bilingüe. Los usuarios de traductores,
además, son los que mejores resultados obtienen en las tareas y también los que menos tiempo
invierten. La difusión cada vez s generalizada de estas herramientas tiene implicaciones en
el aula de lenguas extranjeras: los docentes deben enseñar su manejo y adaptar las tareas a
este nuevo contexto.
Palabras clave: lexicografía; estudios de usuarios; recursos lexicográficos; Español de los Negocios;
traductores automáticos
ABSTRACT
Of late, both the availability and the quality of digital lexicographic tools (dictionaries,
translation apps, etc) have risen rapidly, prompting foreign language learners to adapt their use
of such resources. In order to establish which resources are now the most frequently used and
which produce the best results, 67 German-speaking students of Business Spanish were asked
to translate two texts, one from Spanish into German and one in the other direction, and to
record their use of resources in doing so. The data obtained show an increasing use of translation
apps at the expense of bilingual dictionaries. They also indicate that app users tend to produce
more accceptable translations and to spend less time on producing them. These results have
Revista Nebrija de Lingüística Aplicada a la Enseñanza de Lenguas (RNAEL) ISSN 1699-6569
Vol. 15 Núm. 31 (2021) doi: 10.26378/rnlael1531464
Recibido: 20/05/2021 / Aprobado: 13/08/2021
Publicado bajo licencia de Creative Commons Reconocimiento Sin Obra Derivada 4.0 Internacional
clear implications for the foreign language classroom; teachers must explain how best to use
translation apps and adapt learning tasks to this new context.
Keywords: lexicography; user study; lexicographic resources; Business Spanish; free online machine
translation
1. INTRODUCCIÓN
Respecto al ámbito de los recursos lexicográficos y su uso en el aula de lenguas
extranjeras, no parece necesario volver a insistir en los grandes cambios que se han
producido durante los últimos años. La aparición de nuevas herramientas gracias a
soluciones tecnológicas ha dado paso casi inmediato a su adopción por parte de los
usuarios, que cuentan así con nuevas posibilidades a la hora de solucionar problemas
lexicográficos. También los hábitos de búsqueda han cambiado a una velocidad
vertiginosa. Sirva como ejemplo de ello la evolución que se ha producido en la propia
institución de los autores de este artículo, que resumimos a continuación.
En un primer estudio publicado en el año 2016 y que se centraba en tareas de
aprendizaje típicas del Español de los Negocios, pudimos constatar un predominio del
diccionario electrónico bilingüe para resolver una duda lexicográfica. En aquel momento
se registró también un uso absolutamente secundario del diccionario impreso, así como
uno marginal de buscadores genéricos, buscadores de traducciones, enciclopedias o
programas de traducción automática. Otras herramientas (glosarios específicos,
diccionarios monolingües, bases de datos terminológicos, etc.) prácticamente no se
consultaban (Gromann y Schnitzer, 2016).
Tres años más tarde, se realizó un estudio que intentaba contrastar el
comportamiento de estudiantes y profesores en tanto que usuarios de recursos
lexicográficos (Pérez Cañizares y Schnitzer, 2019). En esta ocasión, se apreció entre
los estudiantes de Empresariales una marcada pérdida de importancia del diccionario
bilingüe unida a un ligero aumento en la popularidad de traductores automáticos y de
Google, así como un uso disparado de Linguee (que en ese momento ya era una
combinación de diccionario y de buscador de traducciones).
Finalmente, este artículo presenta los resultados de un estudio llevado a cabo a lo
largo de 2020 y 2021. Estos muestran un claro predominio de traductores automáticos,
que se utilizan con una frecuencia bastante mayor que el diccionario bilingüe o los
buscadores de traducciones.
Aunque los tres estudios difieren en cuanto a objetivos concretos y condiciones de
las pruebas respectivas, sus resultados son un claro indicio de que, en muy pocos años,
el comportamiento de los estudiantes universitarios respecto al uso de recursos
lexicográficos ha cambiado radicalmente. Sin duda, la mayor oferta de recursos y
también su calidad creciente han sido determinantes en esta evolución, así como la
curiosidad por parte de los usuarios a la hora de descubrir nuevas posibilidades y su
difusión rápida en contextos educativos.
La aparición de nuevos recursos y que tanto docentes como aprendientes
conozcan de su existencia no implica, sin embargo, que estos sean utilizados de manera
adecuada. En primer lugar, la simple selección del recurso más apropiado en medio de
una oferta tan variada ya supone problemas. Además, los docentes se ven desbordados
cuando tienen que recomendar o enseñar el uso de este tipo de herramientas, puesto
que se enfrentan a ello, en el mejor de los casos, desde el autoaprendizaje. Estudios
previos apuntan a que incluso pueden estar en desventaja respecto a los propios
estudiantes (Pérez Cañizares y Schnitzer, 2019).
En el pasado, una de las tareas de los docentes de lenguas era enseñar cómo usar
el diccionario. Hoy en día, la gama de recursos es bastante más amplia, pero contrasta
con la escasez de indicaciones para seleccionar y manejarlos correctamente. No nos
constan estudios por parte de la lexicografía sobre cómo proceder ante una situación
de necesidad lexicográfica concreta. La ausencia de trabajos de este tipo explica a su
vez que no existan, de momento, recomendaciones didácticas para su uso en el aula
de lenguas extranjeras.
En definitiva, la solución de este problema no puede ser inmediata, sino que debe
pasar por varias fases: primero, establecer cuál es el uso óptimo de los recursos
disponibles para resolver cada tipo de problema; después, mostrar a los usuarios los
recursos y entrenarlos en su manejo y en las estrategias de búsqueda más adecuadas.
Y es precisamente en este contexto donde se sitúa nuestro estudio. Para recabar
los datos, se procedió a confrontar a un grupo de estudiantes universitarios de Español
de los Negocios con dos tareas del ámbito profesional (véase sección 3.1). El objetivo
de estas tareas era observar cómo intentaban solucionarlas y analizar con qué
recurso(s) y con qué estrategia(s) se consiguen los mejores resultados. A partir de este
análisis debería ser posible formular las indicaciones y recomendaciones pertinentes
para optimizar el uso de estos recursos.
Por lo tanto, las preguntas de investigación a las que pretendemos contestar con
nuestro estudio son las siguientes:
qué tipo de herramienta se usa y con qué frecuencia;
si es posible establecer perfiles de usuarios y, en caso afirmativo, cuáles
son;
qué resultados se consiguen (respecto a la corrección de la traducción y al
tiempo invertido);
de qué forma se usan los traductores automáticos (p. ej. buscando solo
palabras, frases, párrafos o la traducción del texto entero).
El objetivo final del estudio consiste en sacar, a base de datos actuales, las
conclusiones pertinentes para elaborar una herramienta didáctica específica y orientada
a las necesidades de los aprendientes. Por motivos que se explicarán a continuación
(ver apartado 3), el enfoque de este estudio es léxico-terminológico y no se tomarán
en consideración aspectos gramaticales, aunque, parcialmente, se puedan resolver con
las mismas herramientas.
2. ESTADO DE LA CUESTIÓN
Resumir el estado de la investigación en el campo que aquí nos ocupa es una tarea que
precisa algunas observaciones previas para poder valorar correctamente las similitudes
y diferencias entre los resultados de los distintos estudios. Es cierto que la investigación
del uso de herramientas lexicográficas es una de las subdisciplinas tradicionales de la
lexicografía, por lo que la literatura sobre el tema es amplísima. Sin embargo, esta
extensión se reduce ostensiblemente si se toman en cuenta los parámetros concretos
que caracterizan este trabajo. Primero, nos situamos en el campo de la enseñanza de
los lenguajes de especialidad (con sus condiciones didácticas específicas); segundo, nos
referimos a las lenguas alemana y española, mucho menos estudiadas que el inglés,
que es, con mucha diferencia, la que más atención recibe (Carreres et al., 2017: 99);
y, finalmente, focalizamos en el uso de las herramientas más modernas. Hay que ser
muy prudente a la hora de relacionar y comparar los resultados de un estudio sobre el
uso de traductores automáticos publicado hace tan solo unos pocos años con los de un
estudio actual.
A partir del año 2016 se producen mejoras significativas en los traductores
automáticos. En efecto, ese año Google Translate revolucionó su funcionamiento
lanzando una traducción automática basada en redes neuronales (cf. Lee, 2021: 2), y
un año después se presentó DeepL. Teniendo en cuenta que la difusión de las nuevas
tecnologías entre los usuarios no es inmediata y que la realización y publicación de
estudios empíricos requiere un tiempo considerable, podemos concluir que serán
relevantes los trabajos publicados a partir del año 2018 en los que empieza a reflejarse
este avance (p. ej. Zhang y Torres-Hostench 2019: 159).
Una constatación general que queda reflejada en prácticamente toda la literatura
sobre el tema, independientemente de sus condiciones y su orientación específica, es
el masivo incremento del uso de los traductores automáticos para resolver dudas
lingüísticas entre los aprendientes de lenguas extranjeras. Ya en 2016, o sea en el
mismo año que antes hemos indicado como referencia, Cassany califica el traductor
como «recurso más popular en situaciones de lectura en L2 y de escritura en L1/L2»
(2016: 7) entre preuniversitarios españoles. Dos años después, Ducar y Schocket
hablan incluso de una «omnipresence of GT ([google translate] in L2 student work»
(2018: 779), refiriéndose a un contexto estadounidense, pero seguramente
extrapolable a muchos otros países (occidentales).
Con la mejora de los traductores automáticos y su uso cada vez más frecuente ha
cambiado también la valoración que reciben como recurso en el aula de lenguas
extranjeras. En 2005 Niño aún hablaba de un «arma de doble filo» (2005: 2) y de «la
baja calidad lingüística a la que, sobre todo los traductores automáticos en línea, nos
tienen acostumbrado(2005: 5). Actualmente, en cambio, se ven cada vez más sus
posibilidades didácticas (p. ej., Enkin y Mejías Bikandi, 2016) y su potencial en la
mejora de las producciones lingüísticas (O’Neill, 2019a). Algunos autores hablan incluso
de un «giro traductológico en la enseñanza de segundas lenguas» (Carreres et al.,
2017: 99). Sin embargo, todo apunta a que una condición previa para que estas
mejoras se produzcan de una manera satisfactoria es un entrenamiento adecuado tanto
de los aprendientes como de los propios docentes (O’Neill, 2019a: 60; Gianetti, 2016:
11-15). Igual que ocurre con los diccionarios, sean estos electrónicos o impresos,
demasiadas veces se presupone una competencia intuitiva a la hora de usar este tipo
de recursos (Egido Vicente, 2018: 81) y poco se ha hecho hasta la fecha para examinar
de cerca las estrategias usadas por aprendices de una lengua en el uso de los
programas de traducción automática (Fredholm, 2021: 11).
En este contexto nos parece especialmente relevante averiguar cómo se usan en
la práctica los traductores: ¿se traducen realmente textos enteros, sintagmas aislados
o se usan directamente como diccionarios según indican algunos trabajos (Kol,
Schcolnik y Spector-Cohen, 2018: 54 y s.; Jiménez-Crespo, 2017: 4)? Si el uso es
paralelo al de los diccionarios, los problemas que se presentan al estudiante serán, en
gran medida, los mismos que se plantean también en el manejo de estos, en primer
lugar, la elección equivocada del término equivalente en la lengua meta (Egido Vicente,
2018: 78). Tampoco se podrá aprovechar buena parte de las ventajas del traductor,
como la corrección gramatical, la mayor fluidez en la expresión escrita, etc. (Lee, 2021:
2). Además, el traductor automático soluciona a menudo dificultades lingüísticas que
los usuarios ni siquiera detectan. Es por ello que, renunciando a su uso, el usuario se
priva de la posibilidad de obtener una solución frente a dificultades lingüísticas que
pasan desapercibidas algo que en otros trabajos se constató como una importante
fuente de errores (Gromann y Schnitzer, 2016: 87).
Una herramienta que combina las características de un diccionario bilingüe con la
exposición de contextos de usos auténticos en varios idiomas son los buscadores de
traducciones como Linguee o Reverso Context. Además de proporcionar equivalencias
y otra información lexicográfica, estas herramientas suministran ejemplos de
traducciones que contienen la palabra o expresión buscada. No compartimos la opinión
de Buyse de que «al usuario casi se le obliga a mirar el contexto en el que se encuentran
las traducciones» (2014: 105), sino que pensamos que muchos usuarios solo se fijan
en la primera parte en la que figuran las equivalencias. Sin embargo, no cabe duda de
que en principio son un buen instrumento que ofrece la posibilidad de ver usos reales
en contexto. El único estudio que conocemos sobre la utilidad de esta herramienta
arroja resultados ligeramente mejores para Linguee en comparación con diccionarios
tradicionales y, sorprendentemente, también con la combinación de Linguee y
diccionario bilingüe (Buyse y Verlinde, 2013).
Las investigaciones que comparan el uso de traductores automáticos y diccionarios
en la enseñanza de idiomas son mucho más abundantes. Sin embargo, aparte de las
reservas ya formuladas al principio de este apartado, adoptan perspectivas muy
diferentes. Primero, encontramos trabajos que versan sobre las actividades de
traducción en clase de lengua (p. ej. Fernández Guerra, 2014) o enfocan mediante
cuestionarios el uso de las distintas herramientas y, sobre todo, la valoración que
reciben por parte de los estudiantes (p. ej. O’Neill, 2019b; Conde Noguerol, 2017). El
segundo grupo de estudios valora los resultados conseguidos con o sin traductor
automático en tareas realizadas por distintos grupos de estudiantes. Por lo tanto, estos
serían los indicados para una comparación. Curiosamente, gran parte de esta literatura
que investiga la influencia de traductores automáticos se centra en muy diversas tareas
o ejercicios de lengua, pero no en la traducción de textos. Así, para dar tan solo algunos
ejemplos recientes, se enfoca la efectividad de los traductores automáticos para
contestar preguntas de vocabulario (Omar, 2019) o para la redacción de diferentes
tipos de texto (Chung y Ahn, 2021; Fredholm, 2021). No hemos encontrado trabajos
que se basen en una tarea de traducción de textos de especialidad. Es por ello que las
posibilidades de relacionar los resultados propios con los de otros trabajos son bastante
limitadas. En cualquier caso, la tónica general de la literatura existente sobre el tema
indica que, hoy por hoy, si se compara la ayuda real que prestan traductores
automáticos y diccionarios a los usuarios, son los primeros los que se revelan como
más eficientes, especialmente en lo que se refiere a textos pertenecientes a ámbitos
específicos (Lee, 2019: 170).
3. CONTEXTUALIZACIÓN DEL ESTUDIO Y METODOLOGÍA
El estudio se realizó en el marco de una institución dedicada a la enseñanza de ENE
(Español de los Negocios), la Universidad de Ciencias Económicas y Empresariales de
Viena (WU, Wirtschaftsuniversität Wien). Por lo tanto, los textos con los que trabajamos
en nuestras asignaturas suelen ser en su inmensa mayoría de temática económica.
3.1. Tareas tipos de texto
De entre los distintos ámbitos temáticos escogimos, en primer lugar, la terminología
corporativa, en forma de un orden del a de una junta general de accionistas; en
segundo lugar, la terminología comercial, en forma de un mensaje de correo electrónico
con un pedido de mercancía. El primer tipo de texto no se trabaja en absoluto en
nuestras clases; el segundo sí, pero en ambos casos la terminología no debería ser del
todo desconocida. Al mismo tiempo, tratamos de escoger textos que, en lo que se
refiere a su grado de especialización, constituyeran un reto para nuestros estudiantes
para «obligarles» precisamente a usar recursos lexicográficos. En nuestra opinión, los
textos escogidos presentaban un alto grado de dificultad léxica, sin embargo, las tareas
eran realizables a condición de usar adecuadamente los recursos lexicográficos
disponibles. Las tareas (una traducción del español al alemán y otra del alemán al
español; véase anexo 1) correspondían a situaciones reales que en alguna ocasión se
habían presentado a antiguos estudiantes de esta institución en su actividad
profesional. Las tareas de traducción, además, se contextualizaron describiendo la
situación en la que surgieron y la finalidad concreta de cada una, tal y como se habían
presentado en la realidad.
3.2. Tareas recopilación de datos
La realización de las tareas se documentó de manera electrónica, grabando en su
totalidad las distintas consultas y la traducción. Para ello se utilizó la aplicación Steps
Recorder, que proporciona una captura de pantalla de cada paso en el proceso de
búsqueda y redacción. No hubo restricción alguna en cuanto al tipo de recurso utilizado,
ni al tiempo invertido en las tareas. Finalmente, hay que añadir que no hubo en ninguna
ocasión consultas a recursos que no fueran electrónicos, habiendo desaparecido el
diccionario impreso de nuestro contexto de enseñanza.
Las primeras grabaciones se realizaron individualmente en las instalaciones de la
universidad a principios del año 2020. Desafortunadamente, después de la participación
de 32 personas, la crisis del coronavirus y las semanas de confinamiento imposibilitaron
seguir con este sistema. La obtención de datos se vio interrumpida durante varios
meses, puesto que nuestra intención era poder seguir con el mismo sistema de recogida
de datos algunas semanas después. A principios del semestre de invierno 2020
decidimos cambiar de método de recogida de datos y, para ello, confeccionamos unas
indicaciones para que los estudiantes realizaran el test individualmente en sus casas y
nos hicieran llegar las tareas y las grabaciones. No hubo restricciones respecto a los
recursos utilizables ni limitaciones de tiempo y también en caso de que el test se
realizara en casa quedaban registrados todos y cada uno de los pasos en el programa
mencionado. Los datos, independientemente de en qué fase hayan sido obtenidos, son
homogéneos y se pueden, por tanto, analizar conjuntamente. Esto se comprobó
tomando como referencia el porcentaje de errores por sintagma en los individuos de
ambos grupos. El test t de Student mostró que no hay diferencia significativa entre los
resultados de la primera y la segunda fase para ninguna de las dos tareas (tarea 1
p=.182572; tarea 2 p=.106486), y es por ello que se procedió al análisis de los datos
como muestra homogénea.
3.3. Participantes y análisis de los datos
De los 75 test realizados, ocho no se pudieron valorar por ser incompletos o resultar
las grabaciones defectuosas. Después de eliminarlos, nuestra muestra está formada
por un total de 67 tareas de traducción, realizadas por estudiantes universitarios de
lengua materna alemana con un nivel de competencia en español B1+ / B2 del MCER.
La franja de edad de los participantes (42 mujeres, 25 hombres) oscila entre los 20 y
23 años.
El análisis de las traducciones se realizó de la manera siguiente: en un primer
paso, los textos se dividieron en sintagmas, según la forma en la que se había
fragmentado el texto en las búsquedas. El resultado fue un total de 18 sintagmas para
la primera parte y 15 para la segunda (véase anexo 2).
A continuación, se analizaron las grabaciones de cada proceso de traducción. Para
ello, se cuantificaron tanto las búsquedas como las consultas realizadas. Utilizamos aquí
el término búsqueda para referirnos a la duda o pregunta que se quiere resolver; una
misma búsqueda puede, sin embargo, dar lugar a varias consultas, por ejemplo, cuando
se usan varias herramientas para intentar encontrar la respuesta, o la misma de
diferentes maneras. Además, se anotaron los recursos utilizados por cada estudiante
en cada sintagma y se registraron los aciertos y errores cometidos en cada caso.
4. RESULTADOS
En la traducción de los 33 sintagmas analizados (18 pertenecientes al primer texto, 15
al segundo) los 67 participantes realizaron, en total, 2688 consultas en distintas
herramientas. Esto significa un promedio de 40 consultas por estudiante. En aquellos
casos en los que se tradujo el texto en su totalidad mediante un traductor automático,
se asignó una consulta a cada uno de los sintagmas.
4.1. Número de consultas por herramienta
La tabla 1, que figura a continuación, muestra el reparto de las consultas entre las
distintas herramientas y compara los porcentajes respectivos con los correspondientes
a los estudios de 2016 (Gromann y Schnitzer, 2016) y 2019 (Pérez Cañizares y
Schnitzer, 2019) mencionados en la introducción.
2016
2019
2021
Diccionario bilingüe
92
47
26
Traductor automático
1
4
41,5
Linguee/Reverso Context
2
32
22
Otros
4
16
10,5
Tabla 1. Comparación de consultas realizadas en los diferentes recursos en 2016, 2019 y 2021 (en
porcentajes)
Se puede constatar una tendencia clara: en tan solo cinco años, los traductores
automáticos han pasado de ser una herramienta absolutamente marginal a constituir,
con diferencia, el recurso más usado. Otra tendencia evidente es que este aumento se
produce a costa del diccionario bilingüe tradicional, que ha pasado de una posición
prácticamente de monopolio a ocupar un segundo lugar, casi al mismo nivel que los
buscadores de traducciones. Estos últimos, para el análisis, presentan la dificultad de
que, con las grabaciones realizadas, no permiten determinar hasta qué punto los
participantes consultaron realmente las traducciones que se dan como ejemplo de uso
o se limitaron a la parte de diccionario bilingüe (esto último, obviamente, aumentaría
el peso de los diccionarios bilingües). Volveremos sobre este punto en la sección 5.
4.2. Perfiles de búsqueda de los usuarios
Después de registrar las consultas realizadas y constatar que la mayoría de los
aprendientes aplicaba en sus búsquedas un patrón determinado, clasificamos a los
participantes en cuatro grupos según su comportamiento. En primer lugar, aparecen
los llamados traductores, que muestran un uso predominante de traductores
automáticos, es decir, de Google Translate o DeepL. A continuación, figura el grupo de
los que denominamos lexicógrafos, que usan predominantemente diccionarios
bilingües, en su inmensa mayoría Pons o Leo. Finalmente, están los usuarios de
Linguee, un grupo que utiliza sobre todo buscadores de traducciones, es decir, Linguee
o, en menor medida, Reverso Context. El criterio de pertenencia a un grupo
determinado fue haber realizado más del 50% de las consultas en un recurso o una
diferencia de uso de los recursos de, por lo menos, 20 puntos porcentuales. De hecho,
estos perfiles resultaron bastante marcados, puesto que solo en un único caso el
recurso dominante no llegó al 50% de todas las búsquedas. Los estudiantes que no
mostraron ninguna preferencia clara y que consultaron varios recursos con frecuencias
comparables fueron clasificados como mixtos. Una única persona tuvo un
comportamiento diferenciado, cambiando radicalmente de estrategia según la dirección
de la traducción: en concreto, usó Linguee para la traducción del español al alemán y
DeepL para la traducción del alemán al español. El reparto de los participantes en el
estudio según los distintos perfiles de búsqueda se muestra en el gráfico 1.
Gráfico 1. Perfiles de búsqueda de los usuarios
Como se puede comprobar, predomina la traducción automática por encima del uso
de diccionarios. Esta preferencia general por un tipo de recursos en particular está
directamente ligada al factor tiempo. El uso de un traductor automático, como es lógico,
permite realizar la tarea más rápidamente, según se puede comprobar en el gráfico 2,
que muestra el tiempo medio invertido en la traducción de los dos textos según el tipo
de usuario (en minutos).
Gráfico 2. Tiempo medio de realización de las tareas (en minutos) según perfiles
4.3. Errores en la traducción según uso de recursos
El criterio más importante a la hora de comparar la ayuda efectiva que prestan las
distintas herramientas usadas es, sin duda, la calidad de las traducciones realizadas.
Gráfico 3. Media de errores por perfil de usuario
En el gráfico 3 se presentan las medias de los errores léxicos totales, clasificados
en: errores cometidos tras una búsqueda específica (tonos oscuros) y errores sin
búsqueda (tonos claros) según el tipo de usuario. Vemos que, por término medio,
respecto a la corrección de la traducción son los usuarios con perfil traductor los que
consiguen los mejores resultados, a pesar de que en este cómputo solo se han tenido
en cuenta los errores de selección léxica. Si a este tipo de error se añadieran otros,
como por ejemplo los de morfología y selección de modo verbal, de concordancias o de
orden sintáctico, el balance sería aún mucho peor para las demás herramientas.
También se ve que entre los traductores el número de errores tras búsqueda es el que
más se acerca al número total de errores, lo que significa que los programas de
traducción ayudan a evitar errores en aspectos que los usuarios de diccionarios, de
buscadores de traducciones o los que combinan recursos no consultan. En otras
palabras, la traducción automática contribuye a evitar problemas que, con otras
estrategias de búsqueda, ni se perciben.
4.4. Formas de uso de los traductores automáticos
Como hemos apuntado ya en el apartado 2, a la hora de utilizar programas de
traducción automática, los usuarios pueden proceder de maneras diferentes. A partir
del análisis de nuestros datos hemos distinguido tres tipos de usos: la traducción de
textos completos o de frases enteras; la traducción de sintagmas y, finalmente, la de
palabras aisladas. Es cierto que los límites entre estos tres grupos son borrosos y que
a menudo los rasgos característicos se combinan (por ejemplo, un estudiante que entra
una frase entera en un programa de traducción, pero después verifica un sintagma
concreto en otro, etc.). No obstante, es posible detectar comportamientos típicos que,
al menos, indican tendencias. A la luz de los resultados hasta ahora expuestos sería
esperable que aquellos estudiantes que ingresan el texto completo (o frases enteras)
en su programa de traducción deberían ser tanto los más rápidos como los que mejores
resultados consigan. Sin embargo, en contra de esta hipótesis intuitiva, esto no es así.
La tabla 2 recoge los tiempos invertidos y los resultados conseguidos en nuestro test
según la manera de usar los programas de traducción.
Estrategia
Número
Tiempo
medio
Media de
errores tras
búsqueda
Traduce frases o texto entero
15
19,9
4,3
Traduce sintagmas
4
25,5
3,5
Usa el traductor como diccionario
6
29,3
1,8
Tabla 2. Distintos usos del traductor, tiempo invertido (en minutos) y media de errores totales y tras
búsqueda
En esta tabla destaca, en primer lugar, el gran número de participantes que usan
el programa de traducción realmente como herramienta para traducir textos o, por lo
menos, frases enteras y el número relativamente bajo de ellos que lo usa como si se
tratara de un diccionario electrónico. No es sorprendente que los primeros sean mucho
más rápidos que los otros dos grupos.
Respecto a la posible correlación entre la forma de usar el traductor y el número
de errores, los datos con los que contamos no muestran más que una pequeña
diferencia entre los tres grupos, puesto que el número de errores totales es casi el
mismo. A primera vista puede llamar la atención que la media de errores tras búsqueda
es mayor para los que traducen el texto entero (o frases enteras) y más reducida para
los que lo usan como diccionario. Sin embargo, estos mejores resultados no son
atribuibles a búsquedas más exitosas, sino exclusivamente al menor número de
búsquedas realizadas por aquellos estudiantes que usan el traductor como diccionario.
No hemos podido detectar diferencias en cuanto a la tipología de los errores o en cuanto
a los sintagmas que los provocan.
4.5. Grado de dificultad de los sintagmas analizados
Fijándonos en los sintagmas que nuestros estudiantes han buscado en los respectivos
recursos, constatamos que el grado de dificultad que estos presentan es variable (para
un listado exhaustivo, véase Anexo 3). El gráfico 4 muestra una clasificación de los
sintagmas de acuerdo con este criterio. En primer lugar, hay un buen número de estos
(un 42%) que no ofrecen mayores dificultades y para los que cualquier herramienta
ofrece una traducción satisfactoria. Un número igual de sintagmas (otro 42%) produce
una tasa de errores de entre un 10 y un 50% tras búsqueda, es decir, que los recursos
consultados brindan una ayuda en función de la selección de la herramienta, la manera
de usarla y la capacidad del estudiante de procesar la información encontrada. Por
último, queda un 16% de sintagmas que acaban en error en más de la mitad de las
ocasiones. Por distintas razones, las herramientas al alcance de los aprendientes no
dan una solución satisfactoria para traducir en este contexto sintagmas como, por
ejemplo, consejeros o informe de gestión. Estos sintagmas pertenecen a un grupo que
escapa incluso a las posibilidades de los programas de traducción que, en este punto
concreto y para el objetivo y el contexto situacional específico en la que se enmarca la
tarea, no suministran la traducción adecuada.
Gráfico 4. Clasificación de los sintagmas según el grado de dificultad que supone su traducción
5. CONCLUSIONES
Antes de extraer conclusiones de nuestro estudio, conviene recordar el contexto en el
que se ha realizado, así como la metodología usada. Solo de este modo será posible
determinar su alcance y hasta qué punto sus resultados son extrapolables a otros
grupos de usuarios.
En primer lugar, el estudio se realizó con textos especializados del ámbito de los
negocios y a partir de él no es posible saber si los resultados son generalizables para
usuarios que se enfrenten a textos de lenguaje general o de otra especialidad. En
segundo lugar, las lenguas analizadas han sido el español peninsular y el alemán. Es
bastante probable que, con una combinación de lenguas diferente y, quizás hasta con
otras variedades, cambie la situación. Finalmente, como input se proporcionaron textos
enteros (aunque en el primero solo había que traducir partes de un texto), lo que parece
lógico cuando se trata de medir la eficiencia de un programa de traducciones.
Si ahora contrastamos los resultados conseguidos con lo expuesto en el apartado
2, podemos confirmar el incremento masivo y acelerado de los programas de traducción
automática que, de hecho, parece imparable. También hemos verificado la, en general,
muy buena calidad de las traducciones producidas que, por término medio, supera la
conseguida por nuestros estudiantes con otras herramientas. Estos, en contra de lo que
postulan otros estudios sobre el tema (Kol, Schcolnik y Spector-Cohen, 2018: 54), no
usan los traductores automáticos como sustitutos de diccionarios, sino han pasado a
usarlos mayoritariamente para traducir frases, párrafos o textos enteros. Esta
estrategia es más eficiente en cuanto al tiempo necesario para la traducción, sin
repercutir, además, en los resultados conseguidos. En cuanto a la eficiencia de los
buscadores de traducciones, no podemos confirmar su mayor eficiencia respecto a los
diccionarios (en nuestro estudio los resultados son ligeramente peores), pero
admitimos que por una cuestión de metodología persiste una inseguridad sobre hasta
qué punto realmente se han usado como tales y hasta qué punto se han usado como
diccionarios.
Los resultados de nuestro estudio tienen dos tipos de implicaciones: lexicográficas
(en un sentido amplio) y didácticas. Respecto a las primeras, pensamos que la
tendencia que venimos observando desde hace bastante tiempo de combinar cada vez
más recursos disponibles deberá no solo continuar, sino intensificarse. Es deseable la
combinación de programas de traducción con información lexicográfica (en el sentido
tradicional), pero también enciclopédica, puesto que esta última es la que muchas veces
es necesaria para resolver problemas para los que los traductores no dan aún
respuesta. El gran reto para el desarrollo de estas herramientas será conseguir una
combinación, estructuración y presentación de una enorme cantidad de información
que sea manejable para el usuario.
Para los docentes de Español de los Negocios, el segundo tipo de implicaciones es
más urgente e inmediato. El análisis de los datos y los resultados apuntan a un
replanteamiento del peso que deberían tener en el aula de lenguas extranjeras
determinadas actividades clásicas (p. ej. la redacción o la lectura de ciertos tipos de
textos). Se ha puesto de manifiesto que, si alguna de estas necesidades comunicativas
se presenta fuera del aula, hay aplicaciones que dan una respuesta más rápida y de
mayor calidad que la que podrían dar nuestros estudiantes con un dominio de B2 al
final de su aprendizaje sin recurrir a estas herramientas. Y, efectivamente, su uso
parece responder a las necesidades concretas del ámbito empresarial (Kölbl, 2020).
Precisamente por esta razón debemos hacer hincapié en la necesidad de
tematizar el empleo de los distintos recursos lexicográficos. Un manejo correcto de las
herramientas - unido a la capacidad de hacer una valoración crítica respecto a las
diferentes propuestas que ofrece un traductor y sus limitaciones - provocaría, sin duda,
una mejora en la calidad de los textos producidos. Según los datos de este estudio, la
traducción de un 42% de los sintagmas podría mejorar a partir de un uso competente
de los recursos.
Los grandes retos para los docentes y la didáctica de lenguas extranjeras
consistirán en, primero, estar continuamente al día en la oferta y manejo de este tipo
de herramientas. A continuación, habrá que encontrar una manera de transmitir esta
experiencia de uso de una forma motivadora y, al mismo tiempo, eficiente. ¿Por qué la
insistencia en la eficiencia? Porque mostrando el uso razonable de estas herramientas,
enseñamos a nuestros estudiantes a resolver situaciones de comunicación concretas.
Como esta es nuestra tarea, debe ser una parte integral de nuestros programas. Sin
embargo, tanto docentes como aprendientes tienen que ser conscientes de que un
traductor automático puede ayudar a los usuarios a resolver estas necesidades
comunicativas concretas, pero que su simple uso no implica automáticamente ni el
aprendizaje de una lengua ni el acercamiento a su cultura.
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ANEXOS
ANEXO 1 TEST
Texto 1 Convocatoria de una junta general
Sie arbeiten in einem mittleren Unternehmen, dessen Geschäftsführer Aktionär einer spanischen
Firma ist. Er hat eine Einladung zur Hauptversammlung dieser Form erhalten. Sein Spanisch ist
ganz gut, er hat verstanden, wann und wo die Versammlung stattfinden wird. Er bittet Sie
jedoch, die Tagesordnung für ihn zu übersetzen und ihm zu sagen, welche Dokumente er von
der Gesellschaft anfordern kann (diese Teile sind im Text grau hinterlegt).
[Usted trabaja en una empresa mediana, cuyo gerente es accionista de una empresa española
y ha recibido la siguiente invitación a una junta general de accionistas. Su jefe habla bien español
y ha entendido, cuándo y dónde se celebrará la junta, pero le ha pedido que le traduzca el orden
del día para saber qué documentos recibirá de la sociedad (las partes están marcadas en gris)].
Convocatoria de junta de accionistas
El Consejo de Administración de esta Sociedad, en uso de las facultades que le confieren sus
Estatutos Sociales, ha acordado convocar a los señores accionistas a Junta General de
Accionistas, que se celebrará en XY, en el domicilio social, el día XXX, a las 12.00 horas para
tratar de los asuntos comprendidos en el siguiente:
Orden del día:
Examen y aprobación, en su caso, de las Cuentas Anuales y la gestión del Consejo de
Administración del ejercicio 2017.
Distribución del resultado.
Cese, renovación, nombramiento y/o ratificación de Consejeros.
Delegación de facultades.
Ruegos y preguntas.
Lectura y aprobación, si procediera, del Acta de la Junta.
Los accionistas tienen derecho a obtener de la sociedad, de forma inmediata y gratuita, los
documentos a que se refiere el punto Primero del Orden del Día, así como el Informe de
Gestión y el Informe de los Auditores de Cuentas.
XX, a xx de 2019, la Secretaria del Consejo de Administración.
Texto 2 Pedido de mercancía
Sie arbeiten für einen österreichischen Weinimporteur, der weitere argentinische Weine in sein
Angebot aufnehmen will. Sie werden gebeten, folgenden Text ins Spanische zu übertragen.
[Usted trabaja en una empresa austríaca de importación de vinos, que quiere aumentar su
oferta de vinos argentinos. Se le ha pedido traducir el texto siguiente al español.]
Sehr geehrter Herr Sánchez!
Wie telefonisch besprochen, möchten wir unsere Produktpalette erweitern und bitten Sie daher
um die Übersendung von 500 Kisten zu 12 Flaschen Chardonnay Catena 2000 zum Gesamtpreis
von US$ XXX.
Versand per Schiff, CIF Hamburg.
Nach Erhalt einer Proforma-Rechnung werden wir unsere Bank mit der Eröffnung eines
Dokumentenakkreditivs zu ihren Gunsten beauftragen.
Hochachtungsvoll,
XY
Importabteilung
Versión en español
Estimado Sr. Sánchez:
Como hemos hablado por teléfono, nos gustaría ampliar nuestra gama de productos y, por lo
tanto, le pedimos que nos envíe 500 cajas de 12 botellas de Chardonnay Catena 2000 a un
precio total de XXX dólares.
Envío por barco, CIF Hamburgo.
Una vez recibida la factura proforma, daremos instrucciones a nuestro banco para que abra un
crédito documentario a su favor.
Atentamente,
XY
Departamento de Importación
ANEXO 2 LISTADO DE SINTAGMAS ANALIZADOS
Sintagmas texto 1
Examen y aprobación de las Cuentas Anuales
en su caso
La gestión
Consejo de Administración
ejercicio
Distribución del resultado
Cese,
renovación,
nombramiento
ratificación
Consejeros.
Delegación de facultades
Ruegos y preguntas
Lectura y aprobación
si procediera
Acta de la Junta
Informe de Gestión
Informe de los Auditores de Cuentas
Sintagmas texto 2
Sehr geehrter Herr
Wie telefonisch besprochen
Produktpalette
erweitern
bitten Sie daher um die Übersendung
500 Kisten zu 12 Flaschen Chardonnay Catena 2000
zum Gesamtpreis von US$ XXX.
Versand per Schiff, CIF Hamburg.
Nach Erhalt einer Proforma-Rechnung
werden wir unsere Bank beauftragen
mit der Eröffnung
Dokumentenakkreditiv
zu Ihren Gunsten
Hochachtungsvoll
Importabteilung
ANEXO 3 CLASIFICACIÓN DE LOS SINTAGMAS POR GRADO DE DIFICULTAD
Categoría 1 - muy pocos errores tras búsqueda
N.° de
búsquedas
Errores tras
búsqueda
Consejo de administración
46
0
ejercicio
30
1
lectura y aprobación
48
3
ratificación
41
4
informe de los auditores de cuentas
52
5
zum Gesamtpreis von US$ XXX.
41
1
bitten Sie daher um die Übersendung
55
2
Hochachtungsvoll
39
2
Importabteilung
39
2
mit der Eröffnung
48
3
Produktpalette
48
4
Nach Erhalt einer Proforma-Rechnung
58
5
Dokumentenakkreditiv
64
5
werden wir unsere Bank beauftragen
58
6
Categoría 2 - entre un 10% y un 50% de
búsquedas acaba en error
N.° de
búsquedas
Errores tras
búsqueda
acta de la junta
65
9
si procediera
52
11
erweitern
47
11
Versand per Schiff, CIF Hamburg.
61
14
en su caso
30
5
renovación
40
5
zu Ihren Gunsten
46
6
nombramiento
38
6
distribución del resultado
31
11
Examen y aprobación de las cuentas anuales
45
13
la gestión
44
15
delegación de facultades
52
16
cese
54
19
500 Kisten zu 12 Flaschen Chardonnay Catena
48
17
Categoría 3 - más de un 50% de búsquedas
acaba en error
N.° de
búsquedas
Errores tras
búsqueda
consejeros
45
23
informe de gestión
52
28
Wie telefonisch besprochen
43
26
Sehr geehrter Herr!*
21
9
ruegos y preguntas
52
51
*error ortográfico directamente inducido por los programas de traducción