Índices primarios de madurez sintáctica en escolares
de Las Palmas de Gran Canaria
Primary rates of syntactic maturity in students of Las
Palmas de Gran Canaria
Anwar Hawach Umpiérrez
Universidad Las Palmas de Gran Canaria
anwar.hawach@ulpgc.es
RESUMEN
El presente artículo expone los resultados de una investigación realizada
en la isla de Gran Canaria, España, que persigue analizar la madurez
sintáctica en estudiantes de cuarto de primaria y de segundo de
secundaria. Los objetivos concretos de la investigación fueron calcular
los índices de madurez sintáctica en estudiantes insertos en el sistema
educativo canario, siguiendo los índices propuestos por K. Hunt, y
establecer las posibles relaciones de estos datos con las variables edad y
sexo. Desde el punto de vista metodológico, se ha adoptado un enfoque
cuantitativo para el análisis de datos, basado en mediciones de
estadística descriptiva. En cuanto a los resultados, la investigación
permitió corroborar que existe una relación directa entre la edad de los
estudiantes y su madurez sintáctica y que, por el contrario, no se
podrían señalar relaciones significativas entre la variable sexo y la
capacidad sintáctica.
Palabras clave: lingüística aplicada, madurez sintáctica, variable sexo, variable
edad, índices de Hunt
ABSTRACT
This article presents the results of a research carried out in the Island of
Gran Canaria, Spain. Its purpose was to analyse the syntactic maturity
in forth grade and second high school students. In particular the aims of
this research were calculating the rate of the syntactic complexity in
students involved in the educational system in Canary Islands, following
Revista Nebrija de Lingüística Aplicada a la Enseñanza de Lenguas (RNAEL) ISSN 1699-6569
Vol. 12 Núm. 25 (2018) doi: 10.26378/rnlael225560
Recibido: 23/03/2018 / Aprobado: 10/09/2018
Publicado bajo licencia de Creative Commons Reconocimiento Sin Obra Derivada 4.0 Internacional
the Kellog W. Hunt´s indexes, and establishing the possible connections
in these measurements regarding the gender and the age. From a
methodological perspective, the analysis has been supported on a
quantitative method, based on descriptive statistics.
The results show the relationship between the age and the syntactic
maturity, and it show the lack of significant connections between the
gender and the syntactic ability too.
Keywords: Applied Linguistics, syntactic maturity, sex variable, gender
variable, Hunt index
1. INTRODUCCIÓN
La investigación que vamos a llevar a cabo se enmarca en el
contexto de los estudios sociolingüísticos en torno a la producción
de textos escritos en niños en edad escolar. Con este trabajo
pretendemos analizar los índices de madurez sintáctica de los
estudiantes de Gran Canaria; concebimos la madurez sintáctica
como la capacidad de producir estructuras oracionales complejas;
se trata, pues, de un estudio y valoración de la complejidad
sintáctica en estudiantes de etapas obligatorias y, por ello,
trabajaremos el desarrollo de la sintaxis y su evolución a lo largo
de la vida educativa de los alumnos. Procuraremos analizar
comparativamente qué características revisten las composiciones
narrativas de los estudiantes de cuarto de primaria y de segundo
de secundaria y encontrar un hilo conductor en las características
sintácticas de las producciones escritas de estos alumnos. Se
intentará igualmente verificar una posible correlación entre el
desarrollo de la capacidad lingüística para la escritura de textos
narrativos con la madurez cronológica que proporciona la
evolución en los años de escolarización. Hunt plantea que “la
capacidad de combinar más y más oraciones es señal de madurez
y que cuanta más edad tiene un niño más combinaciones puede
hacer” (1970:178). Por lo tanto, se juzgará ese grado de madurez
dependiendo de las transformaciones que vayan experimentando
las secuencias oracionales de los sujetos estudiados y se hará un
cruce entre dicha madurez y la variable sexo.
Al describir el proceso mediante el cual las oraciones
pequeñas crecen para transformarse en oraciones más
extensas, Hunt se centra en las llamadas transformaciones
generalizadas, conjunto de reglas que permiten derivar las
estructuras subordinadas, elípticas o completamente
formadas, que considera criterios apropiados para describir el
desarrollo de la sintaxis. Estas reglas, como se sabe,
describen operaciones de inserción, elisión, sustitución y
traslado que actúan sobre dos cadenas subyacentes para
juntarlas o incrustar una de ellas en la otra. Debido al
carácter cíclico de las reglas, se pueden aplicar un mero
indefinido de veces, de manera que dos, tres, cuatro, cinco e
incluso diez o veinte oraciones básicas pueden combinarse
para formar una oración más extensa y de mayor
complejidad en su estructura. (Véliz. 1986:14-15)
De estas afirmaciones que planteó en la década de los 70 K.
Hunt y que más tarde también recogieron es sus investigaciones
M. Véliz (1986) y L. de Olloqui de Montenegro (1991), entre otros,
partirá nuestro estudio, que nos permitirá analizar la complejidad
de la sintaxis de un discurso y, asimismo, establecer el grado de
madurez que posee un estudiante de determinada edad para
construirlo. Procuraremos, de igual modo, contribuir al
conocimiento acerca de algunas características de la adquisición
del lenguaje en el contexto de Gran Canaria.
Concretamente, nuestro estudio aborda la capacidad de
cualquier estudiante para producir construcciones elaboradas,
según el sistema de su propia lengua. Nos centraremos en niños y
jóvenes que cursan su formación dentro del sistema educativo
español, en de Educación Primaria y de Educación
Secundaria Obligatoria.
2. MARCO TEÓRICO
El tema de la madurez sintáctica ha sido objeto de estudio
de numerosos trabajos desde las primeras aportaciones de Kellogg
W. Hunt, para el inglés, en la década de los 60 y 70, cuyas
propuestas teóricas orientarán futuras investigaciones, hasta los
más recientes de Darío Daniel Delicia (2011) realizado en
Argentina o Rocío Bartolomé (2016) en Madrid, María Eugenia
Herrera Lima (1991) en México, Antonia Nelsi Torres González
(1996) en la isla canaria de Tenerife, Liliana de Olloqui de
Montenegro (1991) en República Dominicana, Lydia Espinet
(1996) en Puerto Rico, Mónica Véliz de Vos (1998) en Chile, Víctor
Corrales (1998) en Costa Rica o Irene Checa García en la
provincia española de Almería (2005). La realidad propia de las
Islas Canarias no ha sido abordada desde los trabajos de Antonia
Nelsi Torres González, que se centraba en estudiantes no
universitarios de la zona metropolitana de la isla de Tenerife. Para
la realización de este estudio, nos centraremos en las
observaciones de Hunt, por ser pionero en el análisis de la
madurez sintáctica con los índices que posteriormente citaremos;
los de Mónica Véliz, por haber sido la primera que trasladó los
conceptos de Hunt a la lengua española; y los de Nelsi Torres por
razones geográficas.
Dos décadas después de las investigaciones llevadas a cabo
en Tenerife, la situación de la educación en España ha dado un
giro sustancial. Las nuevas metodologías de aprendizaje han
modificado la dinámica del aula. Conceptos como “inteligencias
múltiples” “competencias básicas” trabajo cooperativo” “flipped
classroom” “aprendizaje basado en problemas” “gamificación”y
autores como Howard Gardner (1993), Johnson & Johnson (1998),
Spencer Kagan (2009), entre otros, han proporcionado una nueva
visión a la práctica docente, que en muchos foros se califica como
más innovadora y motivadora para los alumnos de hoy en día.
Estas experiencias didácticas nos permitirán descubrir, en
próximos estudios, si la consecución de la competencia lingüística,
en concreto la madurez sintáctica, ha experimentado algún tipo de
mejoría en los últimos años. Esta investigación podría resultar
provechosa para la elaboración de material y recursos didácticos
que activen el desarrollo de la capacidad sintáctica en nuestros
alumnos. Como afirma Di Tullio, “las informaciones obtenidas
podrían aprovecharse para promover el desarrollo de la
consciencia metalingüística y metacognitiva al servicio de las
prácticas de comprensión y de producción discursivas” (2000:14).
Con estos pensamientos de base, los interrogantes que dan origen
a este trabajo son los siguientes:
¿Cuáles son los índices de madurez sintáctica alcanzados
por los alumnos grancanarios en de Primaria y E.S.O.? ¿Hay
variación dependiendo del curso escolar en el que se encuentran
dichos alumnos?
¿Se han modificado los resultados desde los estudios de
Torres González hace dos décadas?
¿Los índices de madurez sintáctica varían según el sexo de
los sujetos?
Establecer la unidad mínima de estudio había supuesto a lo
largo de la historia de la Lingüística aplicada un obstáculo difícil de
resolver, ya que no todos los investigadores consideraban la
oración como unidad básica debido a su complicada acotación.
Hunt entre 1965 y 1967 resuelve esta problemática después de
rediseñar las primeras aportaciones de La Brant (1933) y fija los
índices que se deben emplear en el análisis de la madurez
sintáctica.
Los trabajos de investigación de López Morales (1986) y
Véliz (1986) suponen un avance y un referente para las
investigaciones posteriores sobre la madurez sintáctica llevadas a
cabo en español. Estos autores proponen analizar los índices
primarios y secundarios para medirla. Los primeros consisten en
hallar las siguientes medidas:
1. Longitud promedio de la unidad terminal.
2. Longitud promedio de la cláusula.
3. Promedio de cláusulas por unidad terminal.
Y los índices secundarios que se estudian son los siguientes:
1. Promedio de cláusulas adjetivas por unidad terminal.
2. Promedio de cláusulas sustantivas por unidad terminal.
3. Promedio de cláusulas adverbiales por unidad terminal.
4. Promedio de calificativos por unidad terminal.
5. Promedio de posesivos por unidad terminal.
6. Promedio de frases preposicionales por unidad terminal.
7. Promedio de aposiciones por unidad terminal.
8. Promedio de infinitivos por unidad terminal.
9. Promedio de gerundios por unidad terminal.
10. Promedio de participios-adjetivos por unidad terminal.
11. Promedio de participios-predicativos por unidad terminal.
Estos índices secundarios, que ya habían sido planteados
por Hunt, son aquellos que nos informan sobre la presencia de
construcciones clausales y no clausales en las unidades terminales,
unidades más cortas en las que se puede dividir un discurso. Estos
índices, por lo tanto, ayudan a establecer en qué medida colaboran
en el aumento del promedio de la unidad terminal.
Véliz plantea la hipótesis de que los índices primarios son
medidas válidas y confiables de madurez sintáctica para textos de
escolares de habla española. Por ello, para este estudio concreto
nos centraremos en los índices primarios, anteriormente citados.
La longitud promedio de la unidad terminal se consigue
dividiendo el total de palabras por el número total de unidades
terminales del texto de cada sujeto.
Con este índice se podrá establecer una correspondencia
entre la madurez sintáctica del sujeto y la extensión de la unidad
terminal.
La longitud promedio de la cláusula se obtiene al dividir el
número total de palabras del texto entre el número total de
cláusulas.
Este índice se basa en el supuesto teórico de que la madurez
sintáctica se vincula directamente con el aumento del número de
palabras en el interior de la unidad clausal, por lo tanto, a mayor
número de palabras dentro de la cláusula, mayor complejidad y
consistencia sintáctica presentará el discurso analizado.
El promedio de cláusulas por unidad terminal o índice de
subordinación se obtiene al dividir el número total de cláusulas
entre el número de unidades terminales del texto analizado. Este
índice siempre es mayor que uno, porque en cada unidad terminal
hay por lo menos una cláusula (los casos de oraciones simples).
Cuando estos índices son mayores, la unidad terminal contiene
varias cláusulas (las subordinadas, por ejemplo).
La base nocional de este índice es que la madurez sintáctica
se encuentra estrechamente asociada al número de
incrustaciones o subordinaciones que se manifiesten en la
unidad-t. En consecuencia, si se realiza este cálculo y se
obtiene un índice proporcional igual a una cláusula por
unidad-t, estaríamos frente a un texto formado únicamente
por oraciones simples. En la medida en que ese número
supera la base 1, se inferirá que el sujeto ha incrementado
en las unidades-t determinada cantidad de incrustaciones
(Torres González.1992: 56).
Partiendo, por tanto, de estos índices primarios para medir
la madurez sintáctica de los textos, nos centraremos en los
conceptos huntianos de unidad terminal y cláusula.
Sánchez Corrales en su trabajo sobre la madurez sintáctica
en niños preescolares costarricenses establece una
correspondencia entre la unidad terminal y las oraciones simples o
compuestas por subordinación, según la gramática tradicional.
Añade que esas unidades están formadas por una cláusula de
carácter principal a la que se le añade una o varias cláusulas
subordinadas. Termina con las palabras de Hunt para definir dicho
concepto como "la unidad más corta en que puede dividirse una
pieza de discurso sin dejar ningún fragmento de oración como
residuo" (Hunt, en Sánchez Corrales.1998:115)
Podemos, por lo tanto, decir que, a la unidad mínima
terminal o unidad T, la denominaremos, según los conceptos
huntianos, terminal porque es gramaticalmente aceptable iniciarla
con mayúscula y terminarla con punto o signo de interrogación y
la llamaremos mínima porque es la unidad más corta en que
puede dividirse un texto sin dejar ningún fragmento de oración
como residuo.
Por cláusula entenderemos lo que la gramática tradicional ha
denominado oración simple, oración principal y oración
subordinada. Las oraciones coordinadas y yuxtapuestas quedarían
excluidas de la misma unidad T, siendo consideradas, según Hunt,
unidades T independientes.
3. METODOLOGÍA
3.1 Muestra
Para la realización del presente estudio, tomamos una muestra
compuesta por estudiantes de ambos sexos, pertenecientes al
nivel de 4º de Educación Primaria y de 2º de Educación Secundaria
Obligatoria de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.
Las edades de los sujetos de 4º de Primaria oscilan entre los
nueve y los diez años. La cantidad total de participantes de este
curso asciende a 27 alumnos. La elección de este curso concreto
para tomar la muestra se justifica a partir de la siguiente razón: se
considera que el cuarto año de la Educación Primaria constituye un
punto de inflexión en la historia académica y de formación de los
niños, ya que se encuentran en el meridiano de la Educación
Primaria, ya han adquirido unos conocimientos básicos sobre la
expresión escrita y conocen los mecanismos básicos de la
escritura, según los currículos escolares.
Por otro lado, las edades de los sujetos de de Educación
Secundaria Obligatoria oscilan entre los trece y catorce os.
Participaron un total de 29 alumnos de este curso. Este curso
concreto fue elegido para tomar la muestra por tratarse del año
central de la enseñanza secundaria obligatoria, los conocimientos
primarios sobre comprensión y expresión ya han sido adquiridos, y
los alumnos se encuentran en una etapa de profundización y
perfeccionamiento.
A continuación, se presenta un cuadrante con los 44 sujetos
que se estudiaron, el curso en el que se encuentran y su edad
exacta a la hora de realizar la prueba.
Educación Primaria
Educación Secundaria Obligatoria
SUJETO
SEXO
EDAD
SUJETO
EDAD
1
H
9 años y 4 meses
23
13 años y 7 meses
2
H
9 años y 7 meses
24
13 años y 8 meses
3
H
10 años y 2 meses
25
13 años y 7 meses
4
H
9 años y 3 meses
26
14 años y 2 meses
5
H
9 años y 3 meses
27
13 años y 9 meses
6
H
10 años
28
14 años y 2 meses
7
H
9 años y 8 meses
29
13 años y 11 meses
8
H
9 años y 5 meses
30
14 años
9
H
9 años y 4 meses
31
13 años y 4 meses
10
H
9 años y 9 meses
32
13 años y 10 meses
11
M
10 años y 2 meses
33
13 años y 5 meses
12
M
9 años y 5 meses
34
13 años y 11 meses
13
M
10 años y 1 mes
35
13 años y 6 meses
14
M
9 años y 6 meses
36
13 años y 7 meses
15
M
9 años y 8 meses
37
13 años y 6 meses
16
M
10 años y 2 meses
38
13 años y 5 meses
17
M
9 años y 6 meses
39
13 años y 5 meses
18
M
10 años y 2 meses
40
14 años
19
M
9 años y 5 meses
41
14 años y 3 meses
20
M
9 años y 9 meses
42
13 años y 10 meses
21
M
9 años y 9 meses
43
14 años y 1 mes
22
M
9 años y 6 meses
44
14 años y 1 mes
Tabla I. Participantes, por curso, sexo y edad al momento de la prueba
Se estima que medir la madurez sintáctica de estos sujetos
significa, de alguna manera, contribuir al conocimiento de la
competencia lingüística que aporta la enseñanza primaria y la
enseñanza secundaria, a la mitad de su recorrido, en la ciudad de
Las Palmas de Gran Canaria.
3.2 Recolección y tratamiento del corpus
Para la recogida de datos, se procedió a la aplicación, sin
previo aviso, de una prueba de expresión escrita, en febrero de
2017, siguiendo unas pautas que se describen a continuación:
Los profesores encargados de supervisar la tarea explicaron
oralmente las instrucciones que los participantes debían acatar. Las
redacciones, de tema libre, se realizaron dentro del horario escolar,
en su propia aula, en un tiempo de 40 minutos. La mayoría de los
participantes terminó sus escritos en menos tiempo.
Desde un punto de vista estructural, no se registraron
entregas de redacciones incompletas; sin embargo, hubo que
descartar determinados trabajos ya que no llegaban a la cantidad
de palabras que se pedía. Para los alumnos mayores se eligió la
cifra de 200 palabras por seguir las mismas pautas que los
estudios realizados en Tenerife hace veinte años. Se intentó lo
mismo en los cursos inferiores, pero no encontramos suficientes
redacciones que cumplieran con el requisito de 200 palabras y se
optó por reducirlo a 130 palabras.
Una vez llevada a cabo la selección de las redacciones, el
corpus quedó constituido por 22 textos narrativos, en ambos
cursos.
Según se expuso en el marco teórico, se procedió a la
medición de los tres índices primarios en estas redacciones,
calculados en función de las siguientes fórmulas:
Número de palabras / unidades terminales = Longitud
promedio de la unidad T
Número de palabras / cláusula = Longitud promedio de la
cláusula
Cláusula / Unidad T = Promedio de cláusulas por unidad T
Los autores afirman que para medir la madurez sintáctica el
mejor índice es la longitud promedio de la unidad T.
Seguidamente, la longitud promedio de la cláusula y por último, el
promedio de cláusulas por unidad terminal, ya que este último
índice suele ser más inestable que los demás.
Los procedimientos estadísticos utilizados son de tendencia
central (media X
) y de variabilidad (desviación estándar S).
4. RESULTADOS
4.1 Longitud promedio de la U-T (L/UT) según el nivel de
escolaridad
Los datos del primer tabla reflejan el primer índice primario para
medir la madurez sintáctica, la longitud promedio de la U-T.
CURSOS
𝐗
S
CREC. %
4º Primaria
10.99
4.2
78,95
2º ESO
13.92
3.29
100
Tabla 2. Longitud de la unidad terminal
Gráfico 1. Longitud de la unidad terminal
Los datos obtenidos demuestran que la longitud de la U-T
crece a medida que los alumnos avanzaban en su escolaridad: una
media de 10.99 para de Educación Primaria y un 13.92 para el
ESO. Y una desviación típica de 4.2 para curso de primaria,
frente a la desviación de 3.29 para el curso de secundaria. El
0
5
10
15
Media Desviación
4º Primaria
2º ESO
crecimiento (CREC. %) que se muestra en la tabla se halló
otorgándole el 100% al curso mayor analizado, para comparar el
crecimiento con el curso anterior. Observamos, por lo tanto, el
gran aumento de casi tres puntos que se experimenta entre la
mitad de la primaria y la mitad de la secundaria.
4.2 Longitud promedio de la cláusula (L/CL) según el nivel
de escolaridad
El segundo índice primario, la longitud promedio de la
cláusula, aparece reflejado en el Tabla 3.
CURSOS
𝐗
S
CREC. %
4º Primaria
7,51
1,50
106,52
2º ESO
7,05
0,88
100
Tabla 3. Longitud de la cláusula
Gráfico 2. Longitud de la cláusula
Los datos que reflejan la tabla y gráfico anteriores indican
una longitud mayor de la cláusula en el curso inferior y un
descenso en la desviación en el segundo curso de secundaria, que
pasa del 1,50 en primaria al 0,88 en secundaria. En cuanto al
crecimiento, vemos un retroceso a medida que sube el nivel de
escolarización de los estudiantes. Este resultado se podrá explicar,
en el siguiente apartado, gracias al tercer índice primario. En la
desviación estándar podemos apreciar una mayor homogeneidad
en la longitud de la cláusula que en la longitud de la U-T.
0
2
4
6
8
Media Desviación
4º Primaria
2º ESO
4.3 Promedio de cláusulas por U-T (CL/UT) según el nivel
de escolaridad
CURSOS
𝐗
S
CREC. %
4º Primaria
1,43
0,34
73,7
2º ESO
1,94
0,29
100
Tabla 4. Promedio de cláusulas por U-T
El tercer índice huntiano de madurez sintáctica es el
promedio de cláusulas por U-T. Es en este índice donde se podría
apreciar la madurez sintáctica de los estudiantes más que en el
número de palabras en las unidades terminales o en las cláusulas.
Podemos apreciar un aumento de cláusulas por unidades
terminales en el curso superior y una menor dispersión de los
datos con respecto a la media.
Gráfico 3. Promedio de cláusulas por U-T
4.4 Índices primarios según la variable sexo
Sexo Masculino
Sexo Femenino
𝐗
S
𝐗
S
Longitud promedio de la
unidad T
10
10,39
3,96
12
11,59
4,44
Longitud promedio de la
cláusula
10
6,88
0,95
12
8,15
2,06
Promedio de cláusulas por
unidad T
10
1,48
0,41
12
1,39
0,27
Tabla 5. Índices primarios según variable sexo en 4º primaria
0
0,5
1
1,5
2
2,5
Media Desviación
4º Primaria
2º ESO
El análisis de los índices primarios en la composición
narrativa de los estudiantes de de Primaria, según el sexo de
los sujetos, presenta algunas diferencias.
Los estudiantes de sexo masculino escriben unidades T cuya
extensión media es de 10,39 palabras. De este modo, son
superados por la longitud de las unidades T construidas por las
estudiantes de sexo femenino, cuyo promedio de palabras alcanza
una puntuación de 11,59.
En cuanto al segundo índice, el de la longitud de la cláusula,
esta característica se repite: si tenemos en cuenta el número de
palabras, las estudiantes son, a nivel de esta unidad del
componente sintáctico, más maduras que los varones para
producir composiciones narrativas.
Por último, en lo que respecta al número de cláusulas por
unidad T, puede interpretarse que no existen diferencias entre los
participantes en cuanto al sexo, pues las puntuaciones que ambos
grupos obtienen no presentan diferencias sustanciales.
El Gráfico 4 expone los resultados descritos anteriormente:
Gráfico 4. Índices primarios según variable sexo en 4º primaria
Después de leer los resultados que se presentan a
continuación, observamos que los índices primarios de los
alumnos de ESO, según el sexo de los sujetos, presentan, al
igual que en etapas anteriores, diferencias sustanciales. Los
varones escriben unidades T más extensas que las estudiantes;
un promedio de 14,6 de los varones, frente al 13,24 de las
mujeres.
Índice 1 Índice 2 Índice 3
0
2
4
6
8
10
12
14
Niños
Niñas
En lo que se refiere al segundo índice, el alumnado
masculino es, a nivel sintáctico, más maduro que el femenino para
producir composiciones narrativas.
Por último, en lo que respecta al tercer índice, número de
cláusulas por unidad T, podemos interpretar que no existen
diferencias cuantitativas entre los alumnos de ambos sexos, ya
que la media obtenida es muy similar. Pero, igual que en el caso
anterior, hay diferencias a favor de los chicos.
Por otro lado, en este segundo curso se podría señalar que
los chicos aventajan a las chicas en todos los índices. Hay que
tener en cuenta que este tercer índice es fundamental y por eso
cabría darle una importancia especial.
4.5 Comparación de resultados según variable sexo
Sexo Masculino
Sexo Femenino
𝐗
S
𝐗
S
Longitud promedio de la
unidad T
12
14,6
3,61
13
13,24
2,97
Longitud promedio de la
cláusula
12
7,3
1,16
13
6,8
0,61
Promedio de cláusulas por
unidad T
12
1,98
0,31
13
1,91
0,27
Tabla 6. Índices primarios según variable sexo en 2º ESO
Gráfico 5. Índices primarios según variable sexo en 2º ESO
Si unimos ambos resultados podemos establecer una
comparación de la variable sexo en el siguiente tabla.
VARONES
MUJERES
L/UT
L/CL
CL/UT
L/UT
L/CL
CL/UT
4º E.PRIMARIA
10,39
6,88
1,48
11,59
8,15
1,39
2º E.S.O.
14,6
7,3
1,98
13,24
6,8
1,91
Tabla 7. Comparación de los resultados según variable sexo
Gráfico 6. Comparación de los resultados de los índices según variable
sexo
Varones 4º Varones 2º Mujeres 4º Mujeres 2º
0
2
4
6
8
10
12
14
16
L/UT
L/CL
CL/UT
Índice 1 Índice 2 Índice 3
0
2
4
6
8
10
12
14
16
Niños
Niñas
4.6 Comparaciones con estudios anteriores
Por cercanía a nuestras investigaciones y a nuestra realidad,
compararemos los resultados con los obtenidos por Torres
González en Tenerife en 1996. Igualmente, como se comentó en el
marco teórico, haremos una comparativa entre nuestro análisis
con los de Hunt, por ser pionero en el en el estudio de la madurez
sintáctica con estos índices; y con los de Véliz, por ser la primera
que trasladó los conceptos huntianos a la lengua española.
A continuación presentamos un tabla comparativo entre los
resultados obtenidos en Tenerife y los de este reciente trabajo en
la isla de Gran Canaria. Debido a los cambios de leyes educativas,
nos encontramos con una diferencia de nomenclatura, ya que el 4º
de Educación Primaria de la ley actual era llamado en 1996 de
E.G.B.; y nuestro de Educación Secundaria Obligatoria se
llamaba de E.G.B. No obstante, a pesar de los cambios que
puedan sufrir los nombres de las etapas o de los cursos, las
edades de los sujetos estudiados es la misma en ambos casos. Se
utilizaron las mismas delimitaciones teóricas e idénticos criterios
metodológicos que han permitido establecer una comparación
directa entre nuestros resultados y los estudios anteriores.
TENERIFE (1996)
GRAN CANARIA (2017)
L/UT
L/CL
CL/UT
L/UT
L/CL
CL/UT
4º E.G.B. / 4º E.P.
10,7
5,3
2,1
10,99
7,51
1,43
8ºE.G.B. / 2º E.S.O
12,8
6,3
2,1
13,92
7,05
1,94
Tabla 8. Comparación de los resultados de los índices primarios en
Tenerife y Gran Canaria
Gráfico 7. Comparación de los resultados de los índices primarios en
Tenerife y Gran Canaria
10,7
5,3
2,1
12,8
6,3
2,1
10,99
7,51
1,43
13,92
7,05
1,94
L/ U T 4 ºE P L/ C L 4 º E P C L / U T 4 º E P L/ U T 2 º E S O L/ C L 2 º E S O C L / U T 2 º E S O
TENERIFE 1996
GRAN CANARIA 2017
En la tabla y en el gráfico anteriores se puede ver reflejada
una igualdad de resultados en ambas islas y, por tanto, parece
que se puede afirmar un equilibrio constante en la madurez
sintáctica de los estudiantes.
La longitud promedio de la unidad T de ambos grupos de
estudiantes no presenta casi diferencias: un pequeño aumento en
los estudiantes de Gran Canaria. Lo mismo ocurre con la longitud
promedio de las cláusulas. En lo que se refiere al promedio de
cláusulas por unidad T, apreciamos una disminución en los
resultados de 2017. En este índice habría que destacar el factor
tiempo, ya que la diferencia entre ambos es de 20 años, y según
los resultados, aunque muy parecidos, muestran un pequeño
descenso en la madurez sintáctica de los estudiantes
grancanarios.
A continuación, presentamos una comparación entre los
datos de Hunt en 1970, de Véliz (1998), de Torres González
(1996) y los nuestros. La investigación de Hunt en 1970 refleja un
campo más amplio, al igual que Véliz en 1988, ya que ambos
eligieron un total de cinco cursos. El análisis de Torres en 1996
abarca tres cursos (cuarto de EGB, octavo de EGB y COU); y el
nuestro, dos (cuarto de Educación Primaria y ESO). Nos
centraremos en aquellos cursos que tenemos en común.
9 años
13 años
Hunt
1970
(inglés)
L/UT
L/CL
CL/UT
5.42
5.19
1.04
9.84
6.79
1.43
Véliz
1988
(español)
L/UT
L/CL
CL/UT
7.33
5.77
1.27
10.48
7.25
1.45
Torres 1996
(español)
L/UT
L/CL
CL/UT
10.70
5.30
2.17
12.80
6,30
2.17
Hawach 2017
(español)
L/UT
L/CL
CL/UT
10.99
7.51
1.43
13.92
7.05
1.94
Tabla 9. Comparación de los resultados de los índices primarios en Hunt,
Véliz, Torres y Hawach
Gráfico 8. Comparación de los resultados de los índices primarios en
Hunt, Véliz, Torres y Hawach
Según ha demostrado el lingüista norteamericano en sus
estudios con niños de habla inglesa y los tres posteriores, con
niños de habla hispana, los estudiantes van desarrollando su
madurez sintáctica a medida que van creciendo. Esto se debe a
que los sujetos van creando un bagaje lingüístico con el tiempo
que les hace decir más cosas sobre cualquier tema y crean, por lo
tanto, oraciones más largas y complejas. Según esto, nuestros
resultados pueden volver a corroborar lo predicho por Hunt, ya
que nuestros alumnos siguen madurando sintácticamente durante
sus etapas de aprendizaje. Lo que llama la atención de esta
comparativa es el descenso que experimentan los datos del último
estudio con respecto al anterior. Desde las publicaciones de Hunt
hasta las de Torres, nos encontramos con un aumento de los
índices primarios en los sujetos estudiados; sin embargo, aunque
los dos primeros índices en nuestro trabajo, superan a los
anteriores; nos hallamos en un descenso notable en lo que al
promedio de cláusulas por unidad terminal se refiere.
5. CONCLUSIONES
De acuerdo con los objetivos que se plantearon al principio del
artículo, podemos extraer las conclusiones siguientes:
L/UT 9 años L/CL 9 años CL/UT 9 años L/UT 13 años L/CL 13 años CL/UT 13 años
0
2
4
6
8
10
12
14
16
Hunt 1970 Véliz 1988 Torres 1996 Hawach 2017
Existe una relación entre los índices primarios de madurez
sintáctica y la variable nivel de escolarización de los sujetos
estudiados, porque las medias van aumentando a medida que los
alumnos superan los distintos cursos.
Existe una relación entre la longitud de la unidad terminal y
la edad de los alumnos, pues la media va aumentando a medida
que los sujetos crecen. Las diferencias de medias en este índice
son significativas entre cuarto de primaria (10.99) y segundo de
secundaria (13,92).
No se cumple una relación asociativa entre la longitud de la
cláusula y la edad ya que los cursos superiores presentan una
media inferior (7.05) a los cursos menores (7.51).
Existe una relación entre el promedio de cláusulas por
unidad T y la edad de los sujetos estudiados. Las diferencias de
medias en este índice son claramente perceptibles entre cuarto de
primaria (1,43) y segundo de secundaria (1,94).
Con respecto a la segunda hipótesis planteada en nuestro
estudio, no podemos afirmar que la madurez sintáctica en
estudiantes de similares características haya mejorado en las
últimas dos décadas. No se aprecia una evolución sintáctica en los
estudiantes canarios, más bien todo lo contrario. No obstante,
para corroborar este aspecto, se está realizando a cabo una
investigación más amplia que abarca más edades de las aquí
referidas y que nos pueden dar una visión más amplia de esta
comparación.
En lo concerniente a la variable sexo de los estudiantes
puede afirmarse que no existen diferencias sustanciales entre los
alumnos de distinto sexo a la hora de hablar de madurez
sintáctica.
No existe relación entre la longitud de la unidad T y la
variable sexo, ya que las estudiantes superan a los estudiantes en
4º de Primaria, mientras que sucede a la inversa en 2º ESO.
Tampoco se cumple la hipótesis en la longitud de la
cláusula, ya que en cursos inferiores, las medias femeninas
superan a las masculinas; mientras que en cursos superiores
sucede al contrario. Exactamente igual que en el índice anterior.
En el promedio de cláusulas por unidad T en ambos cursos
son los estudiantes varones los que superan a las estudiantes
femeninas.
Podríamos concluir que la variable sexo no es relevante en
la madurez sintáctica de los estudiantes, ya que no presenta un
patrón regular en su distribución.
A la vista de los resultados comparativos con los analizados
en Tenerife en 1996, podemos asegurar, fijándonos en las
variables estudiadas, que los currículos actuales de lengua
española y el enfoque que se le da a la materia no están
contribuyendo de una manera efectiva a desarrollar habilidades en
la expresión escrita de nuestros alumnos; se sigue haciendo
hincapié en los conceptos gramaticales y no se está potenciando
la evolución sintáctica en la expresión escrita de nuestros
estudiantes. Como se comentaba en el marco teórico, habría que
encontrar la clave para conseguir aunar todas esas nuevas
tendencias y metodologías didácticas con la capacidad creadora
escrita de nuestros alumnos. Hasta el momento los resultados
advierten un uso bastante simple de las construcciones
sintácticas, y se puede apreciar la influencia del estilo oral con sus
características concretas en sus escritos y una fuerte influencia de
las nuevas tecnologías en su forma de expresarse a través de la
escritura.
Podemos asegurar, por tanto, que los estudiantes
enriquecen su complejidad sintáctica a medida que van avanzando
en su escolarización. Gracias a investigaciones sobre madurez
sintáctica podremos mejorar la competencia lingüística de
nuestros estudiantes y aumentar su destreza comunicativa.
Futuros trabajos, que ya están en marcha, pueden
aportarnos nuevos datos sobre la madurez sintáctica de los
alumnos grancanarios y darnos una visión más pormenorizada de
la evolución sintáctica de los escolares.
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