oración (Antonio mandó ejecutar a Juan: actante primario - Antonio, actante secundario -
Juan, actante terciario - la persona (o personas) que ejecutó/ejecutaron a Juan) (Mourelle
de Lema, 1981: 17). Este verbo auxiliar permite emplear los verbos que los acompañan con
un número de actantes superior o inferior, formando lo que se conoce en gramática como
diátesis causativa (ibidem).
Esta diátesis causativa se observa claramente en la comparación del verbo divalente
aprender con el causativo trivalente (es decir, con tres actantes) perifrástico hacer
aprender: Antonio aprende la gramática (oración con dos actantes en la que el actante
primario sí realiza la acción, por ende, no causativa) y Pedro hace aprender la gramática a
Antonio (oración con tres actantes, Pedro, la gramática y Antonio, en la que el actante
primario no realiza la acción, por ende, causativa) (Mourelle de Lema, 1981: 19).
Aparte de los cientos de verbos que existen en español que expresan directamente
una relación causal entre dos acontecimientos (caer, comenzar, continuar, acabar, derribar,
proseguir, disminuir, subir, bajar, avanzar, cambiar, etc.) o indirectamente (es decir, de
forma metafórica: La nana durmió al bebé), se deben tener en cuenta los verbos auxiliares,
que pueden ser utilizados en una perífrasis verbal para indicar esa diátesis causativa: hacer,
dejar, mandar, ocasionar, etc., siendo hacer el más común de todos ellos (Castellanos
Armenta y Maldonado Soto, 2020: 6). Estos verbos auxiliares tienen la misma función
(hacerle ver al lector que el sujeto no es el que realiza la acción) y, dependiendo del
contexto, pueden llegar a ser intercambiables: El presidente hizo derruir todos los
monumentos franquistas del país; El presidente mandó derruir todos los monumentos
franquistas del país. Aunque también pueden no serlo: El jurado mandó anular la votación,
El jurado dejó anular la votación (ibidem).
Por otro lado, muchos de los verbos en español que tienen un significado intrínseco de
causatividad se formar a partir de adjetivos calificativos: de oscuro, oscurecer, de suave,
suavizar, de peor, empeorar, de pequeño, empequeñecer (Martin, 2023: 4)
Aunque ya se ha afirmado que hacer es el verbo más común en oraciones causativas
con perífrasis verbal, el verbo dejar cobra importancia debido al tema central de este
artículo, pues es una de las posibles traducciones que tiene el verbo lassen.
Para entender el verbo dejar como verbo causativo es necesario explicar la distinción
que hace Talmy (1988: 57) entre la causatividad negativa (en la que el causante no
interviene en la acción del causado) y positiva (en la que el causante impone su fuerza física
o mental sobre el causado para que actúe). En español, el verbo dejar suele utilizarse con
un sentido de causatividad negativa (es decir, con el sentido de permisión y consentimiento)
(Sus padres le permitieron volver al parque a jugar) (Castellanos Armenta y Maldonado
Soto, 2020: 6). Sin embargo, esta investigación se centrará únicamente en aquellos verbos
que presenten causatividad positiva. De todas formas, dejar también se puede utilizar como
verbo causativo positivo, siempre que vaya unido a un participio o a un gerundio (ibidem).
Ejemplos de este tipo de causatividad pueden ser:
Recibió una puñalada que lo dejó agonizando.
La presión que su madre ejercía en ella me dejó asombrado.
3.3. Comparación de la causatividad entre ambos idiomas
A continuación, se expone la información necesaria que cubre uno de los objetivos de esta
investigación: comparar la noción de causatividad entre el alemán y el español y ofrecer un
conjunto de estrategias y procedimientos para su trasvase.