1. INTRODUCCIÓN
Los aportes teóricos del aprendizaje socioemocional y del feminismo contemporáneo
ofrecen una base sólida para transformar la enseñanza de lenguas en un espacio crítico,
inclusivo y éticamente comprometido. En especial, el enfoque socioemocional (CASEL,
2020; Goleman, 2025) destaca la importancia de desarrollar habilidades como la
autoconciencia, la empatía, la autorregulación y la toma de decisiones responsables,
fundamentales para construir comunidades de aprendizaje emocionalmente conscientes.
Paralelamente, los estudios feministas —como los de Butler (2007), de Beauvoir (2015) o
Gilligan (2016)— insisten en la necesidad de visibilizar y subvertir las normas de género
que históricamente han limitado la individualidad femenina, promoviendo el reconocimiento
de la propia voz, la agencia y el cuestionamiento de los discursos dominantes.
Desde esta perspectiva, los cuentos feministas contemporáneos se convierten en
valiosos recursos pedagógicos, ya que no solo permiten desarrollar competencias
lingüísticas, sino también integrar lo afectivo, lo ético y lo reflexivo en el aula. Su potencial
para trabajar la competencia global en la enseñanza de lenguas se alinea con el Objetivo
de Desarrollo Sostenible 5 (ODS 5), que promueve la igualdad de género y el
empoderamiento de las mujeres y las niñas (UNESCO, 2020; OECD, 2018).
Se presentan aquí los resultados de una experiencia didáctica llevada a cabo en un
curso online de lengua española en relación con el cuento “Perfect dolls” del libro Maldita,
publicado en 2020 por la escritora mexicana Raquel Hoyos (Puebla, 1986), cuentista,
feminista y licenciada en Lingüística y Literatura Hispánica por la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla (BUAP), en donde cursa actualmente la Maestría en Género y Estudios
Feministas. Además de Maldita (2020), ha publicado El lado equivocado (2022) y Ante la
futura metamorfosis (2024). Ha obtenido diversos reconocimientos literarios, entre ellos el
primer lugar en el certamen “Los excéntricos” (2019) y en la convocatoria “Otras formas de
amar” (2021). Sus relatos, de fuerte carga crítica y feminista, han sido incluidos en
antologías y revistas de ciencia ficción y terror.
En Maldita, reúne diecisiete cuentos atravesados por formas explícitas e implícitas de
violencia de género, encarnadas en “personajas”, según las denomina la autora (Flores
Hernández, 2022), que, como apunta Cantorán (2022), viven “desde el acoso callejero, la
violencia sexual o deben ceñirse a los roles de género que les son impuestos culturalmente,
o se oponen a ellos”. En palabras de la propia autora, las mujeres de estos relatos están
“cruzadas por estereotipos, por críticas y señalamientos sociales” (Flores Hernández, 2022).
Así, la palabra “maldita” funciona como eje simbólico y político de resistencia, resignificada
por las protagonistas, que deciden no adaptarse al molde.
En el cuento que se utilizó en clase, “Perfect dolls” (pp. 111-117), una sociedad
distópica ofrece una máquina que transforma a las mujeres en versiones físicamente
“perfectas” según los estándares normativos de belleza: con “cintura diminuta, formas
voluptuosas, rubias, piel clara”; el rostro permanecía igual, pero sin arrugas, el de una
mujer de veinte años (Hoyos, 2020: 113). Aunque el procedimiento es voluntario, se
convierte en una presión social irresistible. La protagonista, quien creó la máquina y narra
todo a un periodista a los 95 años, se rebela: con sus conocimientos de informática altera
las cámaras criogénicas que han de convertirla a ella y a otras once mujeres en “perfectas”
para que las deformen. Ella pensaba que serían mujeres mártires –la causa de la doctora
era, en este caso, condenar la máquina–, como indica: “doce heroínas que salvaríamos a
todas las mujeres, a nuestras hijas, nietas, futuras generaciones, de ser simples objetos
decorativos” (2020: 115). La pretendida mujer perfecta se convierte en monstruo y la